Puerto Príncipe. Estados Unidos teme que el regreso a Haití del exiliado ex presidente Jean-Bertrand Aristide antes de una decisiva elección presidencial el próximo mes se convierta en una "distracción lamentable" y posiblemente divisiva, dijo el miércoles el departamento de Estado.

La preocupación de Washington fue expresada por el portavoz del Departamento de Estado, P.J. Crowley, después de que el gobierno haitiano emitió este mes un pasaporte diplomático a Aristide, despejando el camino para su retorno desde Sudáfrica al empobrecido país caribeño.

Un abogado con base en Miami que representa a Aristide, quien fue derrocado en Haití por una revuelta armada en 2004, recogió el pasaporte en su nombre.

Pero todavía no está claro cuándo regresaría a casa Aristide, un carismático ex sacerdote católico izquierdista que en 1990 se convirtió en el primer presidente electo libremente de Haití.

Crowley dijo a periodistas en Washington que Estados Unidos no está al tanto de los planes de viaje de Aristide, pero agregó que "odiaría ver cualquier acción que cree división" en Haití antes de la votación de marzo.

"Creo que estaríamos preocupados de que si el ex presidente Aristide regresa a Haití antes de la elección, eso resulte ser una lamentable distracción. El pueblo de Haití debería poder evaluar las dos candidaturas que participarán en el balotaje y creo que ahí debería estar su atención", afirmó.

Importantes donantes occidentales como Estados Unidos están preocupados por el esperado regreso del líder populista, quien aún tiene numerosos fieles seguidores en Haití.

Después de semanas de acusaciones de supuesto fraude y protestas callejeras, las autoridades electorales de Haití anunciaron el jueves que el balotaje presidencial sería disputado por la ex primera dama Mirlande Manigat, de 70 años, y el músico popular Michel "Sweet Mickey" Martelly, de 49.

El partido Fanmi Lavalas, el más grande del país y al que pertenece Aristide, fue excluido de las elecciones, lo que ha llevado a cuestionar la credibilidad de las elecciones presidenciales y legislativas realizadas el 28 de noviembre que contaron con el respaldo de Naciones Unidas.

Aristide dijo en enero que estaba listo para regresar "hoy, mañana, en cualquier momento" a Haití, que lucha por recuperarse de un devastador sismo que lo golpeó en 2010. Pero ha dicho que quiere involucrarse en educación y no en la política del país.

El gobierno del presidente saliente René Preval aceptó el mes pasado la solicitud de Aristide de un pasaporte para volver, diciendo que tenía el derecho como ciudadano haitiano a visitar su país.

Estos hechos suceden al sorpresivo regreso en enero de otro exiliado, el ex dictador Jean-Claude "Baby Doc" Duvalier, quien ahora enfrenta acusaciones de corrupción y "crímenes contra la humanidad" luego de una estadía de 25 años en Francia.