Washington. El gobierno de Estados Unidos anunció restricciones para acceder a información clasificada, buscando prevenir otra ola de filtraciones de documentos militares y cables diplomáticos como la originada por Wikileaks.

La orden presidencial exige a las agencias de información de Estados Unidos que seleccionen personal cualificado para detectar y prevenir las brechas, y creen un grupo especial que vigile las transgresiones de las autoridades gubernamentales, funcionarios, diplomáticos o soldados que manejan información clasificada.

El grupo, que será dirigido por el fiscal general y el director de inteligencia del país, establecerá políticas para todas las instituciones gubernamentales, a fin de prevenir el robo de datos y establecerá los estándares obligatorios en un año, según informó la Casa Blanca.

Ciertas autoridades familiarizadas con el asunto que examinaron las nuevas propuestas anti-filtraciones aseguraron que la mayoría eran predecibles y una respuesta de ciberseguridad.

"La estrategia imperante en nuestros esfuerzos ha sido asegurar la protección adecuada para nuestra información clasificada mientras que al mismo tiempo compartimos la información con todo aquel que razonablemente la necesite para realizar su trabajo", sostuvo la Casa Blanca en un comunicado.

La adquisición por parte de Wikileaks el año pasado de más de 25.000 cables del Departamento de Estado avergonzó al gobierno de Estados Unidos e irritó a las autoridades de Italia y México al ver en esos mensajes crudos, e incluso ofensivos, comentarios sobre ellos.

La Casa Blanca acentuó que las entidades gubernamentales ya habían hecho más difícil que la gente copiara material clasificado en memorias USB u otros dispositivos de almacenamiento, como supuestamente hizo el soldado Bradley Manning para conseguir datos diplomáticos altamente comprometedores.

"Hemos limitado el número de usuarios con permiso para emplear dispositivos extraíbles y hemos endurecido la responsabilidad por infracción", dijo la Casa Blanca.

Los investigadores creen que Wikileaks logró acceder a los valiosos documentos del Departamento de Estado y el Pentágono y hacerlos públicos por la descuidada seguridad de un puesto de inteligencia en Irak.