Washington. La Casa Blanca exigió este lunes "unas elecciones justas, libres y transparentes" para la restauración de la democracia en Nicaragua, y abrió la puerta a más sanciones a funcionarios del régimen del presidente Daniel Ortega si no detiene la "indiscriminada" violencia que ha dejado ya 295 muertos, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

"Unas elecciones libres, justas y transparentes son el único camino hacia la restauración de la democracia en Nicaragua", afirmó la Casa Blanca en un comunicado sobre la crisis política en el país centroamericano.

El gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, responsabilizó Ortega y a su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, por la "violencia indiscriminada" y la "brutalidad policial" contra los manifestantes.

EE.UU. condenó la violencia y los abusos de derechos humanos cometidos por el Gobierno nicaragüense en la represión de las protestas callejeras y dijo que la responsabilidad de los disturbios era de los líderes del país.

El mandatario Daniel Ortega, cuya renuncia exige la oposición, descartó celebrar un referéndum para consultar si la población desea o no elecciones anticipadas, porque eso que resultaría muy costoso.

"Estados Unidos condena fuertemente la actual violencia en Nicaragua y los abusos a los derechos humanos cometidos por el régimen de Ortega en respuesta a las protestas", dijo la Casa Blanca en un comunicado.

Las manifestaciones se desataron por un plan de Ortega para reformar el sistema de seguridad social, pero la dura respuesta del Gobierno ha generado crecientes protestas contra la gestión del presidente.

Los manifestantes nicaragüenses demandan reformas democráticas después de años de elecciones fraudulentas y represión a partidos opositores y medios independientes, dijo la Casa Blanca.

"Estas demandas han sido abordadas con violencia indiscriminada, con más de 350 muertos, miles de heridos y cientos de ciudadanos falsamente etiquetados como 'golpistas' y 'terroristas' que han sido encarcelados, torturados o han desaparecido", dijo la Casa Blanca.

Este lunes fue divulgada una entrevista del presidente Daniel Ortega dada al canal de noticias CNN, en la que por primera vez admite que han fallecido 195 personas durante las protestas. La cifra contrasta con los 295 muertos que contabiliza la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

El mandatario, cuya renuncia exige la oposición, descartó celebrar un referéndum para consultar si la población desea o no elecciones anticipadas, porque eso que resultaría muy costoso. Ortega propuso, en cambio, "crear las condiciones para fortalecer" el diálogo nacional que se encuentra actualmente suspendido.

Washington aseguró la devolución de vehículos donados a la policía nacional de Nicaragua, que han sido usados para reprimir a los manifestantes, e interrumpió ventas y donaciones adicionales de equipos que podían ser utilizados para sofocar las protestas.

Washington impuso sanciones el mes pasado contra tres funcionarios nicaragüenses de alto rango que a su juicio han estado involucrados en abusos a los derechos humanos.

*Con información de DW y Reuters.