El gobierno de Estados Unidos fundó una nueva agencia de espionaje que, subordinada al Pentágono, expandirá las operaciones de inteligencia más allá de zonas de guerra y hasta nuevas fronteras como China o Irán.

La flamante institución se llamará Servicio Clandestino de Defensa (SCD), ya fue certificada por el secretario de Defensa, Leon Panetta, y funcionará en conjunción cooperativa con la Agencia Central de Inteligencia (CIA).

El Pentágono ya tiene su propio organismo de espionaje, la Agencia de Inteligencia en Defensa, pero esta entidad se dedica específicamente a recolectar información militar que proporciona a tropas activas en campos de batallas.

La SCD acopiará datos de inteligencia más allá de ese rango y en áreas geográficas donde Washington considere se genera un amplio espectro de amenazas debido a sospechas sobre armas de destrucción masiva, según indica un comunicado del Departamento de Defensa.

El gobierno del presidente Barack Obama ordenó que la nueva agencia funcione con el mismo presupuesto del Pentágono, ya que las arcas federales están saturadas por un serio desequilibrio presupuestario y la deuda nacional supera US$15 billones.

Las relaciones entre Pentágono y CIA han sido complejas después de los ataques terroristas de Septiembre-2011, cuando ambos órganos se endilgaron mutuamente la responsabilidad por el golpe más demoledor contra los servicios militares y de inteligencia norteamericanos.

El personal militar de Estados Unidos se reducirá en 5,5%, y el Ejército eliminará al menos ocho brigadas de combate, confirmó antes otra notificación del Pentágono, que refirió un descuento de US$26 mil millones en operaciones de ultramar.

La Casa Blanca busca la implementación de unas fuerzas armadas más flexibles, sin redundancias logísticas, y que ayuden a contrarrestar el gigantesco déficit presupuestario que ahoga al gobierno y atrae numerosas críticas hacia el jefe de Estado. El 5 de enero último Obama mencionó por primera vez sobre la nueva estrategia militar con un recorte progresivo en el gasto de defensa, la reducción del número de elementos y un énfasis en Asia y el Pacífico.

El presupuesto de defensa de Estados Unidos incluye además del gasto militar, los costos del espionaje, de investigaciones sobre armamentos y programas nucleares.

Creció desde US$300 mil millones en 2000 hasta US$702 mil millones en el período fiscal 2012.