El subsecretario de Estado para Asuntos Públicos de Estados Unidos, Mike Hammer, dijo este martes que si Cuba quiere participar de la Cumbre de las Américas de Cartagena primero deberá aceptar el proceso para retornar a la OEA.

"Está bien claro que, a través de la Organización de Estados Americanos (OEA) se decidió en 2001 que sólo los líderes democráticamente elegidos del hemisferio son invitados a participar en las Cumbres de las Américas", dijo Hammer en un encuentro hoy con periodistas en Washington, informó la agencia DPA.

El funcionario del Departamento de Estado agregó más elementos para la polémica al recordar que a Cuba se le ha "presentado un proceso" para volver a la organización hemisférica después de que en 2009 se levantara su suspensión del organismo.

Pero, agregó Hammer, "hasta la fecha no ha habido esfuerzo alguno de parte del gobierno cubano para participar en ese proceso o para atender algunas de las inquietudes que le permitirían ser elegible para participar" en la cumbre que se realizará en Cargena a mediados de abril.

"El mensaje es que si La Habana desea participar, debería iniciar el proceso mediante la OEA y atender algunas de las preocupaciones relativas a las libertades básicas que se les niegan a los cubanos", insistió Hammer, haciéndose eco de los reclamos de los disidentes al gobierno de Raúl Castro.

La OEA levantó su suspensión a Cuba durante su Asamblea General en San Pedro Sula, Honduras, en junio de 2009.

La semana pasada el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, recordó que en esa Asamblea General se especificó que "la participación de la República de Cuba en la OEA será el resultado de un proceso de diálogo iniciado a solicitud del Gobierno de la República de Cuba y de conformidad con las prácticas, los propósitos y principios de la OEA".

Pero Cuba ha manifestado en reiteradas oportunidades su desinterés en retornar formalmente al organismo del que fue expulsada en 1962, donde -como entonces- mantiene una fuerte influencia los Estados Unidos.

La presencia o no de Cuba en la próxima Cumbre de las Américas se discute desde que, a comienzos de mes, los países de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) amenazaran con boicotear la cita trianual si el presidente cubano, Raúl Castro, no era invitado al encuentro que este año tendrá lugar en la turística ciudad colombiana.

La canciller colombiana, María Angela Holguín, viajó incluso la semana pasada por este motivo a La Habana para reunirse con Castro y otras autoridades cubanas. Tras el viaje, indicó que los altos funcionarios cubanos le dijeron que "estarían interesados en estar en la Cumbre de las Américas".

Hammer no quiso revelar hoy si Estados Unidos cambiaría sus planes en el caso de que Raúl Castro sea finalmente invitado a Cartagena.

En principio, está previsto que a la cita asista el presidente, Barack Obama, y su secretaria de Estado, Hillary Clinton, al frente de lo que Hammer calificó hoy de una "robusta delegación" que demostraría el interés del gobierno estadounidense por continuar las relaciones con sus pares de América latina.