Washington. El vicepresidente Joe Biden dijo este domingo que Estados Unidos espera ganar respaldo de China para imponer sanciones a Irán por su programa nuclear.

"Tenemos el apoyo de todos, desde Rusia a Europa. Y creo que lograremos el apoyo de China para continuar imponiendo sanciones a Irán para aislarlos, para dejar claro que de hecho no pueden seguir adelante", dijo Biden al programa "Meet the Press" de NBC.

Potencias occidentales, lideradas por el gobierno del presidente Barack Obama, buscan lograr nuevas sanciones de la ONU contra Irán por su expansivo programa nuclear, pero China se ha mostrado fría ante la idea de medidas más duras contra su gran proveedor de petróleo.

Reconociendo la renuencia de China, Jim Jones, asesor de seguridad nacional de Obama, dijo al programa "Fox News Sunday": "Debemos trabajar con China un poco más. En este asunto no pueden ser no solidarios".

Jones también dijo a CNN: "China (...) ha sido extremadamente buena con nosotros sobre Corea del Norte en términos de sanciones (...) tendría que pensar que como potencia mundial responsable, China aplicará las mismas normas sobre proliferación en Oriente Medio".

China, uno de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, es un eje para cualquier nuevo paquete de sanciones contra Irán, que niega las afirmaciones occidentales de que busca armas nucleares e insiste en que su programa es para fines pacíficos.

Biden fue también desdeñoso, al igual que la Casa Blanca la semana pasada, sobre la reciente jactancia del presidente iraní por los avances nucleares de Teherán.

"No es una potencia nuclear. Puedo entender por qué Mahmoud Ahmadinejad hizo esa afirmación, para distraer la atención mundial del abuso de las libertades civiles y de los derechos civiles del pueblo de Irán", dijo Biden, refiriéndose a la ofensiva de Teherán contra la inestabilidad antigubernamental.

"El avance que ha hecho Irán en el frente nuclear está muy exagerado en mi opinión", dijo Biden.

Ahmadinejad dijo el jueves que Irán estaba cerca de enriquecer uranio a un nivel cercano al necesario para construir bombas atómicas, pero reiteró que no está interesado en adquirir armas atómicas.

No hay planes de una incursión militar.  En tanto, la secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, dijo que su país cree que Irán podría estar convirtiéndose en una dictadura militar y que la Guardia Revolucionaria está suplantando al Gobierno.

En una sesión con estudiantes en Qatar transmitida por televisión, Clinton negó que Estados Unidos esté planeando atacar Irán y dijo que Washington quiere el diálogo, pero que no "se cruzará de brazos" mientras la República islámica busca un supuesto programa de armas nucleares.

Consultada si Washington planea atacar a Irán, Clinton respondió: "No, planeamos unir a la comunidad internacional para aplicar presión a Irán mediante sanciones adoptadas por Naciones Unidas que apuntarán particularmente a las empresas controladas por la Guardia Revolucionaria, que creemos está, de hecho, suplantando al Gobierno de Irán".

"Así es como lo vemos. Creemos que el Gobierno de Irán, el líder supremo, el presidente, el Parlamento, están siendo suplantados y que Irán avanza hacia una dictadura militar. Esa es nuestra posición", agregó la funcionaria.