Caracas. La Embajada de EE.UU. en Caracas recomendó al Departamento de Estado que advirtiera a Hugo Chávez contra la tentación de intervenir en Cuba si la enfermedad y eventual fallecimiento de Fidel Castro condujera a algún tipo de convulsión social en la isla caribeña, según consta en un cable enviado a Washington poco después de que en La Habana se anunciara la grave enfermedad de Castro.

Hugo Chávez declaró en abril de 2006 que estaba dispuesto a derramar su sangre para salvar la revolución castrista, "aunque estaba hablando de una invasión de EE.UU", precisa el despacho. "En el caso de que hubiera un conflicto civil en Cuba, creemos que es posible que Chávez considerara intervenir militarmente al lado de los elementos pro régimen. No está claro si dicha intervención militar sería efectiva, peor la presencia, o incluso la sola amenaza, de una fuerza venezolana en Cuba, tendría importantes implicaciones para Cuba y para nosotros".

Chávez puede llegar a pensar que la supervivencia de su régimen está unida a la suerte de Cuba, según los pronósticos de los diplomáticos norteamericanos, que citan como escenario más posible, en el caso de un conflicto, que Caracas preste ayuda aérea a las tropas leales revolucionarias.

En el paralelismo establecido entre Fidel Castro y Hugo Chávez, gana el primero con amplitud pues se dice que "Chávez es menos bueno en el manejo de las crisis (...) y hay ejemplos históricos de ello: en los acontecimientos de 1992 (cuartelazo contra Carlos Andrés Pérez) y 2002 (fallido golpe petrolero) las evidencias demuestras que Chávez perdió los nervios". Contrariamente, subraya el despacho, desde la crisis de los misiles, al maleconazo o al Período Especial Fidel Castro ha demostrado ser un magníficos gestor de crisis". En el caso de que Hugo Chávez afrontara una nueva crisis interna, "podría sufrir mucho con al pérdida de la mano protectora de Fidel Castro. Esto, sin embargo, podría ser una ventaja para nosotros, en nuestros (esfuerzos) hacia el regreso de la democracia en Venezuela".

De todas formas, a juzgar por la información que maneja la misión diplomática, las relaciones bilaterales a medio plazo no cambiarán, pero la eventual ausencia de Fidel Castro pondría de manifiesto la "vulnerabilidad" de Chávez.