Washington. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ordenó a su gobierno que flexibilice más las restricciones de viaje de estadounidenses a Cuba, un nuevo paso en su intento por mejorar los contactos con los habitantes de la isla.

Las últimas medidas, que no llegan a levantar la prohibición de viajes turísticos de estadounidenses a la isla, buscan desarrollar contactos "persona a persona" a través de más intercambios académicos, culturales y religiosos.

Los cambios regulatorios también permiten a todos los aeropuertos internacionales de Estados Unidos a solicitar permisos para vuelos chárter a Cuba.

Además, permiten "a cualquier estadounidense a enviar remesas a personas que no sean familiares en Cuba para apoyar la actividad económica privada", pero con la limitación de que no pueden ser destinadas a importantes funcionarios del gobierno cubano o miembros del Partido Comunista de la isla.

"Estas medidas incrementarán el contacto persona a persona, apoyarán a la sociedad civil de Cuba, alentarán el libre flujo de información desde y entre el pueblo cubano, y ayudarán a promover su independencia de las autoridades cubanas", afirmó en un comunicado la Casa Blanca.

"El presidente cree que estas acciones, combinadas con la continuación del embargo, son pasos importantes en obtener la meta compartida de una Cuba que respete los derechos básicos de sus ciudadanos", agregó.

En La Habana, funcionarios del Gobierno cubano no estuvieron disponibles de inmediato para hacer comentarios.

Arturo Lopez-Levy, un experto sobre Cuba en la Escuela Josef Korbel de Estudios Internacionales de la Universidad de Denver, dijo que las medidas de Obama podrían ayudar a destrabar el largo estancamiento sobre la detención en la isla del contratista Alan Gross.

Gross, de 62 años, fue detenido en La Habana en diciembre del 2009 y acusado por las autoridades de importar ilegalmente equipo de comunicación satelital y de posible espionaje.

Su detención sin cargos formales o juicio ha sido un obstáculo entre las dos naciones. Washington niega que Gross fuera un espía y pidió otra vez su liberación esta semana.

Las medidas se esperaban el año pasado, después de una flexibilización inicial al embargo comercial estadounidense sobre Cuba ordenado por Obama en el 2009, cuando se aliviaron las restricciones de las remesas y los viajes de cubano-americanos para visitar a sus parientes.

Sin embargo, las nuevas medidas de alivio fueron postergadas el año pasado debido al temor del Gobierno de Obama de que afectaran el resultado demócrata en las elecciones legislativas de noviembre, especialmente en Florida, de acuerdo a analistas.

Miembros republicanos del Congreso, de origen cubano estadounidense residentes en Florida y quienes han dicho que intentarán usar su nueva fuerza en el Congreso para intentar detener cualquier acercamiento de Washington con el gobierno de Castro, condenaron las medidas presidenciales sobre Cuba.

"El flexibilizar esas normas no ayudará a la adopción de un ambiente favorable a la democracia en Cuba. Estos cambios no ayudarán a dar lugar al respeto a los derechos humanos. Y ciertamente no ayudarán al pueblo cubano a liberarse de la tiranía que lo envuelve", dijo Ileana Ros-Lehtinen, la nueva jefa de la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes.

Lopez-Levy dijo que la iniciativa ayudaría al gobierno de Obama a evitar que los políticos cubanos conservadores y cubano estadounidenses hagan presión para transformar el caso de Gross en un "bloque inamovible contra cualquier gesto constructivo".

"De esta manera, Obama está de alguna manera cruzando el Rubicón, porque está impidiendo que los conservadores cubano estadounidenses, quienes han amenazado su opción de dialogar y negociar (con Cuba), sean quienes dicten la agenda bilateral", afirmó.

El Cuba Study Group, una organización con sede en Estados Unidos que busca lograr un cambio democrático pacífico en la isla e incluye a cubano estadounidenses moderados entre sus miembros, dio la bienvenida a la medida.

"La historia ha demostrado que las políticas que aumentan el libre flujo de información y fortalecen a la sociedad civil ha sido las más efectivas para lograr transiciones exitosas", dijo el grupo en un comunicado.

La industria de viajes y fuentes diplomáticas dicen que más de 1.000 pasajeros de Estados Unidos están llegando a Cuba cada día como promedio, la mayoría de origen cubano. La gran parte viaja en vuelos chárter, ya que no hay vuelos comerciales programados.

Eso convierte al enemigo de Cuba, Estados Unidos, en su segunda fuente de visitantes después de Canadá.

En La Habana, la más reciente medida generó una reacción más positiva de los cubanos, especialmente aquellos en el campo cultural y artístico.

"Lo considero como algo muy importante para mejorar las relaciones por el bien de todos", dijo Maura Virgen Torres, artista cerámica.