Ahora que la Corte Suprema de Estados Unidos eliminó el principal obstáculo legal para la reforma de salud del presidente Barack Obama, expertos en políticas se preguntan si suficientes estados del país estarán preparados para implementar la ley cuando entre en vigencia en el 2014.

Hasta ahora, la mayoría de los estados evitó tomar acciones decisivas para crear nuevos planes en aseguradoras privadas a fin de extender la cobertura de salud a unos 16 millones de estadounidenses adicionales.

Gobernadores de estados mayormente republicanos que se oponen a la ley en su totalidad podrían seguir negándose a actuar para aplicar las modificaciones.

"Estaremos preparados para garantizar que todos los estadounidenses cuenten con una cobertura asequible y de alta calidad el 1 de enero del 2014", dijo el viernes Mike Hash, un funcionario que supervisa el proceso en el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos (HHS por su sigla en inglés).

HHS dice que 34 estados han recibido US$850 millones en subvenciones para ayudar a planificar y establecer los nuevos planes de salud. Aceptar los fondos no es una gran señal de progreso.

Según Kaiser Family Foundation, que sigue de cerca los asuntos sanitarios, 17 estados no han hecho progresos importantes para establecer un nuevo mercado de seguros de salud o rechazaron la idea.

La mayoría de ellos votó por candidatos republicanos en las elecciones del 2008 que llevaron a Obama, un demócrata, al poder.

Otros 18 estados estudian sus opciones, lo que deja a sólo 15 que han tomado medidas concretas para crear los nuevos programas sanitarios, dijo Kaiser.

Algunos expertos en salud temen que muchos de los estados que se excluyen ahora esperarán hasta las elecciones de noviembre, con la esperanza de que los republicanos ganen el control de la Casa Blanca o el Congreso para revocar la ley.

"Si los estados realmente tienen la voluntad de entrar en esto, hay tiempo para crear el nuevo sistema. Pero si los estados esperarán el resultado de las elecciones, entonces no hay tiempo", dijo el economista en salud Jonathan Gruber del Massachusetts Institute of Technology.

Ex funcionarios del Gobierno de Obama reconocieron que dos años de batalla política desde la aprobación de la ley de salud en el 2010 podrían obstaculizar su entrada en vigor.