Moscú. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos designó a importantes empresarios rusos, entre ellos los presidentes ejecutivos de dos grandes bancos, a magnates de la minería y al jefe de la estatal gasífera Gazprom para integrar una lista de oligarcas cercanos al Kremlin.

La lista, redactada como parte de un paquete de sanciones promulgado como ley en agosto del año pasado, no significa que las personas nombradas serán necesariamente objeto de medidas punitivas, pero establecen un precedente que podría dar paso a restricciones contra un vasto grupo de rusos acaudalados.

El círculo más cercano del presidente ruso, Vladimir Putin, ya está sujeto a sanciones contra individuos emitidas por Estados Unidos luego de que en 2014 Rusia decidiera anexionarse la región ucraniana de Crimea.

Pero la llamada "lista de oligarcas" divulgada este martes, creada en parte por la sospecha en Washington de que el Kremlin intervino en las elecciones presidenciales estadounidenses del 2016, implica a muchas personas más allá del círculo estrecho de Putin y alcanza a la elite empresarial de Rusia.

Tras la divulgación del reporte, el rublo abrió con una baja de 0,1% ante el dólar, mientras que las acciones de algunas de las grandes compañías rusas también caían.

Tras la divulgación del reporte, el rublo abrió con una baja de 0,1% ante el dólar, mientras que las acciones de algunas de las grandes compañías rusas también caían.

Entre los empresarios nombrados se encuentran German Gref, presidente ejecutivo del estatal Sberbank, el principal prestamista de Rusia, y Andrey Kostin, quien lidera el segundo mayor banco del país, VTB, también controlado por el Estado.

Alexei Miller, presidente ejecutivo del monopolio exportador de gas Gazprom, también integraba la lista, junto a Leonid Mikhelson, uno de los dueños del productor de gas privado Novatek. Además figuran Alisher Mordashov, uno de los dueños del club del fútbol inglés Arsenal, y Eugene Kaspersky, presidente ejecutivo de la firma de ciberseguridad que lleva su nombre.

Sin embargo, la lista parecía haber sido diseñada en base a la riqueza neta de los oligarcas, en lugar de establecer un vínculo directo con el Kremlin, una medida que habría perjudicado más a la clase empresarial. La Casa Blanca dijo que no impondría de inmediato nuevas sanciones contra Rusia.

En un comunicado que acompañaba a la lista, el Departamento del Tesoro dijo que las personas fueron nombradas en base a su riqueza neta y su "cercanía con el régimen ruso". Desde Moscú, respondieron diciendo que todos los incluidos habían sido tildados de facto como enemigos de Estados Unidos.

"La publicación de una lista así (...) podría dañar potencialmente la imagen y reputación de nuestras firmas, nuestros empresarios, nuestros políticos, y los miembros de nuestro liderazgo", dijo el martes el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, tras la divulgación del reporte.