Washington. El gobierno de Estados Unidos anunció este lunes que a partir del próximo 1 de agosto un total de 1.200 efectivos de la Guardia Nacional se desplegarán en la frontera con México, con el objetivo de reforzar los controles.

La medida busca reducir los niveles de traspaso ilegal de drogas, personas, armas y dinero, afirmó la secretaria estadounidense de Seguridad Interna, Janet Napolitano.

"Las tropas darán apoyo directo a los policías federales y agentes que trabajan en áreas de alto riesgo para enfrentar a organizaciones que buscan trasladar gente y bienes ilegalmente en la frontera suroeste", afirmó Napolitano.

El despliegue considera 524 efectivos en Arizona, 250 en Texas, 224 en California y 72 en Nuevo México, así como 130 elementos en tareas de comando, control y apoyo, consigna El Universal de México.


El comandante de la Guardia Nacional, el general Craig Mckinley, aclaró que si bien los uniformados estarán autorizados a portar armas, sólo podrán usarlas en caso de defensa personal y que sus labores no consideran la detención migratoria.

Grupos especializados en investigaciones criminales y en detección de ingreso fronterizo serán asignados para apoyar las labores de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) y de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), respectivamente.

Además, seis helicópteros, entre otras aeronaves, serán utilizadas para apoyar las labores de protección fronteriza. Estos aparatos se sumarán a los dos Vehículos Aéreos No Tripulados (UAV) que operarán a partir de septiembre en la frontera entre Texas y México.

El despliegue de la Guardia Nacional fue aprobado desde mayo pasado por el presidente Barack Obama, a fin de que los efectivos permanezcan en la zona fronteriza por un año para apoyar a agencias policiales y de aduanas.