Washington lanzó este jueves una bomba GBU-43, también conocida como la "madre de todas las bombas", contra una serie de cuevas en el este de Afganistán usadas por militantes de Estado Islámico, dijo el Ejército estadounidense.

Fue la primera vez que este tipo de bomba se usa en combate y fue lanzada desde un avión militar MC-130, según informó el portavoz del Pentágono, Adam Stump.

De acuerdo al portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, el objetivo del ataque es lograr el término de las armas de destrucción masiva, y evitar así más víctimas civiles. Sobre si se utilizará este tipo de armamento en otros puntos de conflicto, el secretario de Prensa afirmó que eso es materia del Consejo de Seguridad.

Mensaje claro al EI. "El bombardeo estaba diseñado para minimizar el riesgo para las fuerzas afganas estadounidenses que realizan operaciones sobre el terreno en esa zona, al tiempo que se maximiza la destrucción de combatientes e instalaciones del EI-Jorasán", explicó el Pentágono en un comunicado. "Esta es la munición adecuada para reducir los obstáculos y mantener el ritmo de la ofensiva contra el EI-Jorasán", explicó el general John W. Nicholson, comandante de las fuerzas estadounidenses en Afganistán, quien recordó que los yihadistas han estado trabajando en defensas subterráneas y búnkers.

Estados Unidos ha realizado operaciones antiterroristas en esa zona; en una de las últimas, el 8 de abril, falleció un miembro de las fuerzas especiales en combate cara a cara con los yihadistas. El uso de la "Madre de todas las bombas", que mata con la imponente presión de aire que genera, indicaría que la zona estaba ampliamente ocupada por operativos e instalaciones del EI, sin evidente presencia civil. El Pentágono aseguró hoy que "se tomaron las precauciones para evitar víctimas civiles", pese a que el proyectil, que es guiado al objetivo solo durante la caída, no es considerada de precisión.

Además, el uso de este proyectil es un mensaje de combate claro hacia el EI y sirve de muestra al mundo del poderío militar estadounidense. Según CNN, el Pentágono ha enviado drones de reconocimiento y está utilizando satélites para cuantificar el daño y resultado del lanzamiento de la bomba.