Washington. El gobierno estadounidense anunció que mantendrá a las tropas de la Guardia Nacional en la frontera con México al menos hasta fines de septiembre, a fin de ayudar a combatir la inmigración ilegal y la violencia desatada por el narcotráfico.

El Departamento de Seguridad Nacional dijo que el gobierno de Barack Obama extenderá el despliegue temporal de las fuerzas hasta el 30 de septiembre, en un reflejo de las asignaciones del Congreso para el actual año fiscal.

"La Guardia Nacional está suministrando apoyo y funciones de ordenamiento público destinadas a contener el tránsito hacia el norte y el tráfico ilegal hacia el sur, el paso de personas, drogas, armas y dinero a granel", dijo el portavoz del departamento, Matthew Chandler.

Los soldados fueron desplegados el verano boreal pasado y el anuncio sobre la extensión de su presencia era muy esperado.

El presidente Obama firmó en agosto una ley de US$600 millones para reforzar la seguridad en la porosa frontera de casi 1.250 kilómetros. La legislación incluyó la contratación de 1.500 agentes de la Patrulla Fronteriza, inspectores de aduana y funcionarios del orden público.

La Casa Blanca inicialmente envió unas 1.200 tropas de la Guardia Nacional para ayudar a llenar la brecha mientras los agentes eran entrenados.

Tanto los republicanos como los demócratas han presionado a Obama para que refuerce la seguridad en la frontera sudoeste, ante la escalada de la violencia de los cárteles de droga en México, que ha cobrado miles de vidas.

Las autoridades mexicanas dicen que Estados Unidos aún no está haciendo lo suficiente para evitar que las armas vendidas en el país lleguen a los cárteles mexicanos, en un círculo que fomenta la guerra de la droga.

Chandler dijo que el departamento está contratando activamente nuevo personal y tomando otras medidas para mejorar la seguridad de la frontera. Sostuvo que la Guardia Nacional "está actuando como un puente crítico" en el intertanto.

Desde su despliegue, los soldados han asistido a la Protección de Aduanas y Frontera de Estados Unidos con la confiscación de más de 6.350 kilos de drogas y la identificación de cruces ilegales, permitiendo la captura de más de 7.000 inmigrantes ilegales, agregó.