Ginebra. El nuevo embajador de Estados Unidos ante la Organización Mundial del Comercio dijo el lunes que podría no haber un acuerdo rápido para dar por concluidas las prolongadas negociaciones de la Ronda de Doha de la OMC.

Para alcanzar un acuerdo, es vital que China, India y Brasil aumenten sus responsabilidades como grandes jugadores de la economía mundial y acerquen posiciones en las duras negociaciones en Ginebra, dijo el enviado Michael Punke a la prensa.

Estos tres mercados emergentes tienen que abrir sus economías "en un grado que sea proporcional con los beneficios que han ganado al participar en la economía global" para impulsar un nuevo acuerdo de comercio mundial, agregó Punke.

"Estoy aquí con el apoyo de mi gobierno para negociar un acuerdo de Doha que sea equilibrado y ambicioso", acotó.

El representante, un experto en legislación y políticas comerciales cuyo nombramiento fue aprobado recientemente por el Congreso estadounidense, conversó con la prensa tras una serie de discusiones en Ginebra con otros enviados comerciales de países desarrollados y en desarrollo.

Estados Unidos, que según algunas economías emergentes debe adaptar su postura en varias áreas comerciales, está dispuesto a nuevas negociaciones para sacar adelante el diálogo de la OMC, dijo.

Pero rechazó las acusaciones de que Washington estaba alargando las negociaciones y que no tenía una posición clara en áreas clave como agricultura, productos industriales y servicios, que son la parte medular de la ronda.

Destacó que los líderes parlamentarios tanto del partido gobernante demócrata como del opositor republicano y las empresas estadounidenses desean un acuerdo.

Otros integrantes clave de las negociaciones, particularmente China, India y Brasil, saben exactamente lo que Estados Unidos quiere, dijo Punke, agregando que tenía la sensación de que los enviados de tales países en Ginebra no tienen la autoridad suficiente para negociar.