Ciudad de Guatemala. Estados Unidos, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial (BM) anunciaron aportes en ayuda y créditos para apoyar a Centroamérica en su cruzada contra el narcotráfico, que intenta establecer un nuevo bastión en el istmo.

El gobierno de Estados Unidos ofreció incrementar este año hasta US$40 millones su ayuda con fines de seguridad para Centroamérica, elevandola a US$300 millones para el año fiscal. Mientras el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Luis Alberto Moreno, anunció que el organismo aportará US$500 millones en los próximos dos años para apoyar la estrategia de seguridad del istmo.

"Estos US$500 millones son fundamentalmente para apoyar esta estrategia que nace en Guatemala y que ahora viene un plan de acción que hay que poner a funcionar", dijo luego Moreno.

Dijo que el BID puede "apoyar en temas de entrenamiento, de redes sociales, temas de observatorios y criminalidad, en fin hay un sin número de líneas. Básicamente lo que vamos a estar haciendo es nada diferente a seguir en la línea de la estrategia que han establecido los presidentes de Centroamérica".

"El Banco Mundial dispone de US$1.000 millones para Centroamérica en los próximos años, los cuales pueden utilizar los países, de acuerdo a sus prioridades, incluyendo claramente la estrategia de seguridad", dijo la vicepresidente para Latinoamérica Pamela Cox.

Cónclave. Los siete gobernantes de Centroamérica con sus homólogos de México y Colombia, y la secretaria de Estado estadounidense Hillary Clinton, lanzaron ayer en Guatemala una ofensiva contra el narcotráfico, que intenta establecer un nuevo bastión en el istmo.

Clinton anunció en este encuentro una ayuda adicional de US$40 millones, unos US$5,7 millones para cada país, para contener a los carteles de la droga que buscan en Centroamérica una vía alternativa a México, donde el gobierno lanzó una ofensiva militar contra el narcotráfico en 2006, para hacer llegar la cocaína sudamericana a Estados Unidos.

El cónclave de presentación del plan estratégico contra el crimen organizado comenzó ayer con la presencia de los gobernantes de Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá, así como los presidentes Felipe Calderón y Juan Manuel Santos, de México y Colombia, países que adoptaron planes especiales con Estados Unidos para enfrentar al narcotráfico.

"Estamos respondiendo con casi US$300 millones este año, respaldados con un plan de acción enfocado en inversiones de alto impacto que ayudarán a construir nuevas capacidades y catalizar el cambio" en la región, dijo Clinton en su discurso.

Este monto significa un aumento de US$40 millones  por encima de los US$260 millones que Estados Unidos dedicó el año pasado a seguridad en América Central, la región más violenta del mundo fuera de zonas de guerra, según cifras de la ONU.

Creciente violencia. Los carteles de drogas, sumados a las temidas maras o pandillas, tienen en jaque a toda la región y afectan sobre todo al Triangulo Norte (Guatemala, El Salvador y Honduras), donde las cifras de muertos por violencia son las más altas del mundo, según la ONU.

El presidente Colom arremetió sobre la "corresponsabilidad" en la violencia. Afirmó que Estados Unidos consume el 83% de la droga que transita por Centroamérica, mientras que el otro 17% lo consume Europa.

Las propuestas.

- EE.UU.:Impuesto para los ricos

Para Estados Unidos los empresarios y las clases privilegiadas del istmo "deben pagar su parte de los impuestos y convertirse en socios integrales. La seguridad no puede ser financiada por los pobres".

- México: Más control de armas

México le pide a EE UU que frene el tráfico de armas para reducir la violencia en la región, fenómeno que comenzó a partir de 2004, cuando se derogó la ley que prohibía la venta de armas de asalto.

- Colombia: Combatir el lavado de dinero

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, propuso la creación de un centro regional para combatir el lavado de activos y una base de datos común sobre armas decomisadas.