Washington. La secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, pidió este martes una respuesta "prudente" al ataque de Israel a un convoy de ayuda humanitaria con destino a Gaza que dejó nueve muertos, ignorando la demanda de Turquía de una condena categórica al asalto.

Clinton, en medio de una crisis que agrió las relaciones entre dos aliados cercanos de Estados Unidos y que podría hacer peligrar el relanzamiento de un proceso de paz en Oriente Medio, indicó que su Gobierno no se unirá rápidamente a la condena internacional contra Israel por el ataque de este lunes.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, habló por teléfono con el primer ministro turco, Tayyip Erdogan, para expresar sus condolencias por la pérdida de vidas, y dijo que Estados Unidos estaba trabajando con Israel para garantizar la liberación de los activistas que viajaban en el convoy.

Clinton se reunió más temprano con el ministro de Relaciones Exteriores turco, Ahmet Davutoglu, que había exigido que Washington tomará una postura clara contra los actos israelíes que provocaron la muerte de nueve activistas, en su mayor parte turcos.

"Pienso que la situación desde nuestra perspectiva es muy difícil y requiere respuestas prudentes, meditadas, de todos los involucrados", dijo la funcionaria tras la reunión.

"Apoyamos una investigación israelí que cumpla esos criterios. Estamos abiertos a diferentes vías de garantizar una investigación creíble, incluida la participación internacional", manifestó Clinton sin dar detalles.

El portavoz del Departamento de Estado, P.J. Crowley, dijo que Estados Unidos impulsará una participación internacional en la pesquisa.

"Turquía tiene un interés vital en esto. Otros países tienen un interés vital en esto", indicó durante una conferencia de prensa.

"Trabajaremos, dentro del Consejo (de Seguridad de la ONU) y más ampliamente, para ver cómo un elemento internacional puede ser introducido en esta investigación", agregó.

Davutoglu declaró más temprano a periodistas que Turquía -un importante aliado estadounidense en temas como Oriente Medio o la guerra en Afganistán- estaba decepcionada porque Estados Unidos no había ofrecido un apoyo más firme.

"Algunos de nuestros aliados no están listos para condenar los actos israelíes", dijo Davutoglu, comparando el incidente con los ataques terroristas del 11 de septiembre del 2001 en Estados Unidos.

"Esperamos una solidaridad total con nosotros", declaró el funcionario. "No debería ser una elección entre Turquía e Israel. Debería ser una elección entre lo correcto y lo incorrecto", agregó.

El malestar internacional por el ataque al convoy humanitario ha planteado un difícil equilibrio para el gobierno de Obama, particularmente con Turquía, un aliado clave de la OTAN considerado por Washington como un país que puede contrarrestar la militancia islamista en la región.

Sin repartir culpar directamente, Clinton dijo que el incidente resaltó la situación "insostenible e inaceptable" en Franja de Gaza, que es objeto de un bloqueo israelí desde que el movimiento palestino islamista Hamas tomó el control del territorio en 2007.

"Las legítimas necesidades israelíes de seguridad deben satisfacerse tanto como las legítimas necesidades palestinas de asistencia humanitaria sostenida, y el acceso a materiales para la reconstrucción también debe ser garantizado", dijo Clinton.