Washington. El gobierno del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, considera la posibilidad de mantener a cientos de efectivos de la Guardia Nacional en la frontera con México para ayudar a poner freno a la violencia, dijo la secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano.

La violencia del lado estadounidense de la frontera ha declinado en forma constante durante los últimos años y la incautación de drogas, armas y dinero en efectivo ha aumentado debido en parte a los efectivos y recursos adicionales en la zona, dijo Napolitano.

El Congreso de Estados Unidos aprobó y el presidente Obama firmó en agosto la ley de US$600 millones para ajustar la seguridad a lo largo de la frontera, que incluye la contratación de 1.500 agentes para la Patrulla Fronteriza, inspectores de aduanas y agentes de la ley.

La Casa Blanca envió cerca de 1.200 efectivos de la Guardia Nacional para ayudar a cerrar la brecha mientras se entrenaban los agentes de la patrulla fronteriza.

Un funcionario de la Guardia Nacional en Arizona dijo a legisladores el 15 de marzo que las tropas finalizarían su período de servicio en junio, lo que causó críticas de los políticos del estado fronterizo.

"Han demostrado ser muy valiosos en la frontera, han ayudado en un número de decomisos de droga entre otras cosas", dijo Napolitano en una entrevista en el foro de Reuters sobre Inversión en América Latina.

"No creo que el gobierno haya tomado una decisión final sobre si dejar a la Guardia en la frontera y con qué fortaleza", explicó la funcionaria.

El gobierno de Obama y los republicanos del Congreso se han visto envueltos en un tenso debate sobre financiación del gobierno federal y virtualmente todas las agencias enfrentan posibles recortes.

Al mismo tiempo, Obama ha estado presionado por demócratas y republicanos para estrechar la seguridad en la frontera suroeste, ya que la violencia relacionada con los cárteles de droga de México ha cobrado miles de vidas.

Defiende políticas. Funcionarios mexicanos han dicho que Estados Unidos aún no está haciendo lo suficiente para detener las armas que salen de las tiendas del país y llegan a los cárteles de México, impulsando una guerra de drogas.

"Hay más recursos que fluyen hacia la frontera suroeste que en cualquier momento anterior, hay más personal que en cualquier momento anterior, hay más infraestructura y tecnología que nunca antes", dijo Napolitano.

Sin embargo, este año la funcionaria eliminó el problemático proyecto de "muro virtual" en la frontera suroeste tras numerosos contratiempos incluyendo incumplimiento de plazos y costos excesivos.

Este proyecto está siendo reemplazado con tecnologías comerciales disponibles.

Napolitano ha advertido a los cárteles de droga que no traten de escalar la violencia dentro de Estados Unidos y elogió la reciente cooperación con México por investigar un hecho que dejó un agente de inmigración estadounidense muerto y otro herido.

En febrero, dos agentes desarmados del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) conducían un vehículo blindado por una autopista desde San Luis Potosí rumbo a Ciudad de México cuando fueron emboscados a plena luz del día por presuntos narcotraficantes

Uno de los agentes, Jaime Zapata, murió, mientras que el otro, Víctor Avila, resultó herido en una pierna en uno de los ataques más descarados realizados por cárteles de drogas, que luchan contra las autoridades que intentan tomar medidas enérgicas contra el tráfico de drogas y armas.

Napolitano culpó directamente al cartel mexicano de "Los Zetas" por el hecho.

"Creemos que Los Zetas estuvieron asociados con el asesinato de nuestro agente en México", señaló.

"Eso obviamente genera preocupaciones, necesitamos proteger a nuestros muchachos", remarcó.