Washington. Estados Unidos tomó este martes medidas para hacer más difícil el intercambio comercial de Irán y prevenir así la proliferación nuclear, sancionando a poco más de dos decenas de empresas de seis países controladas por el Gobierno de la República Islámica.

La ley de Estados Unidos prohíbe a los ciudadanos del país hacer negocios con el Gobierno de Irán y la administración del presidente Barack Obama llamó a las empresas a mitigar el riesgo que esas entidades supondrían para las transacciones legítimas.

"Al aumentar su aislamiento del sistema financiero y comercial internacional, el Gobierno de Irán proseguirá con sus esfuerzos para eludir las sanciones", dijo Stuart Levey, subsecretario del Tesoro para el terrorismo y la inteligencia financiera.

El Departamento del Tesoro dijo que el Gobierno iraní controla 21 firmas entre bancos, compañías de seguros, empresas mineras, empresas de inversión y compañías de tecnología en Japón, Alemania, Italia, Bielorrusia, Luxemburgo e Irán.

El organismo también añadió a dos organizaciones iraníes y siete ciudadanos de ese país, que operan en todo Oriente Medio, a la lista negra del terrorismo.

La acción, que depende de una orden ejecutiva, congela cualquier activo que pueda haber bajo jurisdicción de Estados Unidos y prohíbe que los estadounidenses y sus empresas participen en cualquier transacción con los señalados.

"Las designaciones de hoy exponen el uso del aparato estatal iraní -incluida la Guardia Revolucionaria Islámica- y de las organizaciones sociales estatales en su apoyo del terrorismo", dijo el Tesoro.

Estados Unidos previamente sancionó a la Guardia Revolucionaria por su apoyo a actividades terroristas y los programas nucleares y de misiles de Irán.

La república islámica niega las acusaciones occidentales respecto a la fabricación de armas atómicas, insistiendo en que sólo quiere energía nuclear con fines pacíficos.