La subsecretaria de Estado, María Otero, declaró durante una visita a Bogotá que a Estados Unidos le preocupa el reciente nombramiento del ministro de Defensa venezolano, el general Henry Rangel Silva.

Otero informó que "el nombramiento (de Rangel Silva) sí preocupa, porque está en un listado de Estados Unidos" el cual le vincula con el narcotráfico y las comunistas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC)". El funcionario venezolano está acusado de sostener vínculos con el narcotráfico y la guerrilla colombiana.

La subsecretaria para la seguridad civil también comentó referente a declaraciones del nuevo ministro, quien en 2010 dijo que los militares de Venezuela estaban "casados" con el proyecto político del presidente Hugo Chávez, a quien juraban "lealtad completa".

"Lo que más valoramos es poder asegurarnos de que todos los países tengan la posibilidad de llevar adelante una democracia libre. Esa afirmación que hizo (Rangel) iría en contra de ese énfasis que le damos al tema y obviamente no estamos de acuerdo con eso y preocuparía mucho si esa manera de ver se llevase adelante", dijo la diplomática.

Es "enormemente importante que podamos todos los países (estar) dirigidos al tema del (combate al) narcotráfico y convertirlo en una prioridad", agregó la funcionaria, quien cumple desde la víspera una visita de dos días a Colombia.

Otero aseguró que "el que tomemos medidas separadas creo que no nos va a ayudar" en el combate al narcotráfico. La funcionaria, que visitó ayer localidades de la costa del Pacífico colombiano, donde Estados Unidos apoya distintos programas sociales y antidrogas, planea reunirse con la canciller María Ángela Holguín y otros funcionarios.

Las declaraciones de Otero, reveladas a través de un comunicado emitido por la portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos, Victoria Nuland, también afirman que "nuestras preocupaciones acerca de Rangel Silva son conocidas y de larga data".

Paralelamente, Nuland fue interrogada sobre si la designación de Rangel Silva podría afectar la lucha antidrogas en la región, a lo cual la portavoz respondió que la pregunta debería de ser dirigida al gobierno venezolano.

"Continuaremos trabajando activamente con todos los países del continente que quieran cooperar con nosotros en este tema. Y si Venezuela quiere ser un espacio en blanco en esa labor, es una decisión que les corresponde a ellos", aseveró Nuland. En 2008, los bienes de Rangel Silva fueron congelados, ya que el entonces director del servicio de inteligencia venezolano era acusado inicialmente de sostener vínculos con las FARC y el tráfico de drogas.