El Partido Republicano de Estados Unidos vivirá este martes una jornada decisiva en el marco de sus primarias internas con el conocido como "supermartes", en el que diez estados votarán para elegir al candidato que prefieren para enfrentarse en las elecciones presidenciales de noviembre a Barack Obama.

Con más de 430 delegados en juego en esta combinación de elecciones primarias y asambleas partidarias (caucus) desde Alaska a Virginia, el ex gobernador de Massachusetts, Mitt Romney, buscará mantener y ampliar su liderazgo nacional por sobre sus adversarios, especialmente de su principal rival Rick Santorum.

La cantidad de delegados que se ponen en juego representa más de la tercera parte de los que necesita un candidato (1.144) para asegurarse su nominación en la Convención Nacional Republicana de agosto, que se celebrará en Tampa, Florida.

Romney parte con una aparente ventaja y con el aval de haber ganado ya en seis estados, frente a los cuatro en los que se ha impuesto el ex senador ultraconservador Santorum y la única victoria del antiguo presidente de la Cámara de Representantes Newt Gingrich.

El cuarto precandidato, el congresista Ron Paul, figura a la cola de este reducido pelotón, del que ya se bajaron varios aspirantes y que parece comenzar a pasar factura al propio Partido Republicano, tanto por la falta de un claro presidenciable como por las disputas internas.

Alaska, Georgia, Idaho, Massachusetts, Dakota del Norte, Ohio, Oklahoma, Tennessee, Vermont y Virginia están llamados a las urnas en el marco de una complicada aritmética de reparto de delegados que complica cualquier predicción.

De ellos, Ohio será el que mayor protagonismo tendrá y mayores expectativas genera, por la cantidad de delegados que reparte -63- pero también por ser un estado importante con vistas a las elecciones presidenciales del 6 de noviembre. Los sondeos dan un empate entre Romney y Santorum.

Según el sitio web especializado Real Clear Politics, que hace constantes promedios de múltiples encuestas, los intensos esfuerzos de campaña invertidos en los últimos días por Romney estarían dando sus frutos y ayudándolo a posicionarse al frente en Ohio aunque por una diferencia promedio de sólo 0,2%.

Aunque la diferencia es mínina, revierte la tendencia que hasta hace tres días atrás tenía a Santorum ganando en ese Estado por cinco puntos.

Romney, el precandidato representante del establishment, vencería también en Massachusetts, Vermont y Virginia donde su único contrincante es Paul ya que los otros dos aspirantes no lograron entrar en los comicios.

Por su parte, Santorum permanece primero en los sondeos de Oklahoma y Tennessee, aunque seguido de cerca en el último caso por el ex gobernador.

Gingrich lograría cómodamente su Georgia natal con una diferencia de casi el 19% respecto a Romney, quien figura segundo en la interna, de acuerdo a las encuestas más recientes.

Por último, Paul, un legislador libertario de Texas, buscará ganar su primer estado apostando a las tres asambleas (caucus) que serán llevadas adelante en Alaska, Idaho y Dakota del Norte, las que repartirán un total de 87 delegados.

Sin embargo y a pesar de que no hay sondeos conocidos sobre estos tres estados, muchos sostienen que Idaho podría dar una victoria a Romney dada su gran población de votantes mormones, religión que profesa el ex gobernador de Massachusetts.

La agenda de la contienda republicana está fijada hasta finales de junio cuando Utah cierre la interna de la oposición.