Bogotá. Estados Unidos se comprometió este miércoles a mantener la ayuda a Colombia en la lucha contra la guerrilla y el narcotráfico, independientemente del Gobierno que sea elegido este mes, pero pidió mantener la vigilancia y el respecto a los derechos humanos.

La secretaria de estado estadounidense, Hillary Clinton, se entrevistó con el presidente Álvaro Uribe y sus más cercanos colaboradores durante una visita a Bogotá, en la que también se reunió con los dos candidatos presidenciales que aspiran a reemplazar al popular mandatario.

Durante los encuentros, Clinton habló sobre derechos humanos, el Tratado de Libre Comercio pendiente de su ratificación en el Congreso de Estados Unidos y las tensiones con Venezuela.

"Las amenazas en cuanto a la seguridad no se han eliminado totalmente y por lo tanto Estados Unidos seguirá apoyando al pueblo colombiano, a las Fuerzas Armadas colombianas y a su Gobierno en esta lucha continua contra los insurgentes, la guerrilla, contra los narcotraficantes que quieren dar marcha atrás al reloj", dijo Clinton en una conferencia de prensa.

"Continuará ese compromiso gane quien gane la segunda vuelta para consolidar no sólo los avances en la seguridad sino también hacer entrega de resultados concretos a la gente que se ha dedicado a la democracia y a la paz", precisó.

Estados Unidos es el principal socio de Colombia en la lucha contra el narcotráfico y los grupos armados ilegales, mientras que este país sudamericano se convirtió en el mayor aliado de Washington en América Latina en momentos en que gobernantes de izquierda ganan protagonismo.

Los colombianos irán a las urnas el próximo 20 de junio para elegir en segunda vuelta al sucesor de Uribe entre el candidato oficialista del Partido de la U, Juan Manuel Santos, y el líder del Partido Verde, Antanas Mockus.

Estados Unidos ha entregado a Bogotá desde el año 2000 más de US$6.000 millones en programas de asistencia militar y social, como parte de un ambicioso programa para combatir el narcotráfico y a los grupos armados ilegales que como la guerrilla izquierdista obtienen millonarios recursos de la producción y el tráfico de cocaína.

Continuidad con el próximo gobierno."Estamos preparados para apoyar al pueblo de Colombia y al Gobierno que ellos elijan y tenemos plena confianza que los compromisos actuales que ha articulado este Gobierno saliente tendrán continuidad en el nuevo Gobierno", afirmó Clinton.

Estados Unidos ha entregado a Bogotá desde el año 2000 más de US$6.000 millones.

Los dos candidatos que disputarán la segunda vuelta han prometido mantener la ofensiva que inicio Uribe contra las guerrillas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y otros grupos armados ilegales vinculados con el narcotráfico.

Clinton se reunió por separado con Santos, ex ministro de Defensa durante el Gobierno de Uribe, y con Mockus, un matemático y filósofo de origen lituano que fue alcalde de Bogotá.

Santos, favorito para ganar la presidencia después de su amplia victoria en la primera vuelta, se declaró decepcionado ante la secretaria de Estado por el retraso en la aprobación del pacto comercial por parte del Congreso estadounidense, dijo un funcionario de Estados Unidos que asistió al encuentro.

Los demócratas en el Congreso de Estados Unidos exigen a Colombia un mayor compromiso para frenar las violaciones a los derechos humanos y la violencia contra dirigentes sindicales.

El Gobierno de Uribe fue enlodado por investigaciones sobre asesinatos de civiles por parte de efectivos del Ejército que los presentaban como miembros de grupos armados ilegales muertos en combates.

Adicionalmente, varios funcionarios de una polémica central de inteligencia enfrentan investigaciones por interceptaciones ilegales de comunicaciones a magistrados, periodistas y políticos de la oposición.

Mockus dijo que con Clinton discutieron sus ideas sobre la necesidad de cambiar la tolerancia a la cultura del narcotráfico en Colombia, su propuesta para combatir la corrupción y más educación.

La funcionaria reconoció el liderazgo de Colombia en la región en varios aspectos como la lucha contra el narcotráfico y dijo que es un socio que su Gobierno valora.