Washington. El gobierno del presidente Barack Obama se dispone a flexibilizar las restricciones de viajes a Cuba para algunos estadounidenses, sin levantar el embargo comercial y la prohibición de turismo de Estados Unidos a la isla, dijo un asesor del Congreso.

La medida facilitaría los viajes de grupos estadounidenses a Cuba en el marco de intercambios académicos, culturales o religiosos, algo que ya ocurrió bajo el gobierno de Bill Clinton, dijo a Reuters el asesor.

Las autoridades estadounidenses buscan completar los cambios a las normas para que puedan ser anunciados antes de que el Congreso retome sus funciones a mediados de septiembre, dijo el asesor, quien fue informado sobre los planes, pero pidió no ser identificado.

Algunos legisladores cubano-estadounidenses se oponen firmemente a mejorar las relaciones diplomáticas de Estados Unidos con Cuba, las que han estado congeladas durante la mayor parte del tiempo desde la revolución liderada por Fidel Castro en 1959.

Fidel fue sucedido en la presidencia por su hermano Raúl, quien ha accedido a liberar a algunos presos políticos, cambiando parte de la imagen de la isla.

Otros legisladores de Estados Unidos, como el presidente la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, John Kerry, han instado al gobierno de Estados Unidos a tener una mayor apertura hacia Cuba.

Varios proyectos de ley en el Congreso promueven un mayor intercambio comercial y viajes hacia la isla.

Las restricciones a las transferencias de dinero también se podrían reducir, lo que haría más fácil que los estadounidenses donen dinero a organizaciones cubanas como iglesias o grupos comunitarios, dijo el asesor.

Las sanciones de Estados Unidos contra Cuba apuntan a impulsar una reforma democrática en el Estado comunista. Los críticos de estas políticas dicen que no lo han logrado en casi 50 años que llevan en vigor.

Obama ha dicho que quiere "relanzar" los lazos con Cuba y ha flexibilizado los límites a los viajes de familiares a Cuba y el envío de remesas de cubano-estadounidenses a sus familiares.

Los defensores de una mejor relación con Cuba en Estados Unidos, entre los que se incluyen grupos de negocios y en favor de la democracia, esperan que el gobierno de Obama vaya más allá, especialmente luego de la decisión del gobierno de la isla de liberar a 52 disidentes encarcelados.

"Habrá un gran énfasis en los viajes persona a persona. Ese es el lema (del gobierno de Obama). Eso es en lo que están pensando", dijo Sarah Stephens, directora ejecutiva del Centro para la Democracia en las Américas, un grupo sin fines de lucro con base en Washington que se opone a las sanciones contra Cuba.

Cuba planea explotar posibles reservas de petróleo en sus aguas del Golfo de México y las compañías estadounidenses podrían verse excluidas si se descubren sus depósitos y no se ha levantado el embargo comercial, agregó.

Bajo los cambios previstos, la ley que prohíbe los viajes a Cuba no sería eliminada, sino que el Departamento del Tesoro podría emitir más licencias excepcionales para grupos de estadounidenses en un estudio caso a caso, dijo el asesor.

Esto era común bajo la presidencia de Bill Clinton, pero su sucesor, el presidente George W. Bush, revirtió la política y tales solicitudes fueron frecuentemente rechazadas.