Honduras sigue sufriendo "problemas significativos" en cuanto a derechos humanos, afirmó el encargado de la diplomacia estadounidense para América Latina, Arturo Valenzuela, un día después de que el país fuera readmitido en la OEA.

"Hay problemas realmente significativos en Honduras a ese respecto", dijo Valenzuela.

"Es un tema de preocupación para nosotros. Lo tomamos muy en serio", señaló.

La Organización de Estados Americanos (OEA) levantó el miércoles la suspensión que pesaba sobre Honduras.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y numerosas organizaciones no gubernamentales han documentado la situación en Honduras y la han calificado como precaria.

Los derechos humanos son un "objetivo importante", tanto para el gobierno estadounidense como para el hondureño, dijo Valenzuela.

Un grupo de 87 legisladores demócratas envió esta semana una carta a la secretaria de Estado, Hillary Clinton, en la que le piden que Washington presione al gobierno hondureño de Porfirio Lobo para que respete los derechos humanos y acabe con la impunidad.

Parte del problema de Honduras es que enfrenta "una importante crisis con las organizaciones criminales y narcotraficantes", afirmó Valenzuela.

El gobierno de Lobo ha tomado algunas medidas, como el nombramiento de un ministro de Justicia y Derechos Humanos para encargarse específicamente de las denuncias, agregó.