Washington. Estados Unidos y Brasil firmaron el lunes un acuerdo para fortalecer los lazos militares, pero el ministro de Defensa brasileño, Nelson Jobim, no dio indicios sobre un contrato de defensa clave que busca la compañía Boeing Co.

El pacto entre Estados Unidos y Brasil, que fue anunciado la semana pasada y firmado en el Pentágono por Jobim y el secretario de Defensa estadounidense, Robert Gates, es el primer acuerdo de su tipo en más de 30 años entre ambos países.

"Este acuerdo llevará a la profundización de la cooperación de defensa entre Estados Unidos y Brasil en todos los niveles", dijo Gates en la ceremonia de firma.

Gates, quien realizará un viaje a Sudamérica más adelante esta semana, dijo que el acuerdo también ofrecía un "modelo transparente, positivo para las relaciones a lo largo de las Américas".

Un acuerdo similar con Colombia el año pasado que permitió un aumento en el uso de bases militares colombianas por tropas estadounidenses causó preocupación en la región. El presidente venezolano, Hugo Chávez, lo señaló como parte de una conspiración para una invasión.

El acuerdo entre Estados Unidos y Brasil no contiene disposiciones relacionadas con el uso de bases brasileñas. Sí promueve intercambios militares -como visitas de barcos navales- y cooperación sobre "la adquisición de productos y servicios de defensa", dijo el Pentágono.

Brasil está en las etapas finales de elegir una compañía para comprar 36 aviones caza, un contrato por más de 4.000 millones de dólares. El acuerdo eventualmente podría aumentar a más de 100 aeronaves.

Funcionarios estadounidenses han dicho que una victoria para Boeing podría acercar más los ejércitos de Estados Unidos y de Brasil. Pero Brasilia ha enviado señales de que podría preferir el caza francés Rafale, fabricado por Dassault, por sobre el Super Hornet de Boeing.

Jobim dijo la semana pasada que la fuerza aérea brasileña prefería el Rafale.

Consultado sobre el tema en el Pentágono, Jobim sugirió que aún faltaban semanas para que se tome la decisión final.

El ministro aún debe presentar su recomendación al presidente de Brasil, que luego será revisada por el Consejo de Defensa Nacional antes de que se llegue a una decisión final, señaló.