Washington. Estados Unidos y Rusia firmaron el martes un acuerdo para deshacerse de toneladas de plutonio apto para armas, un indicio del aumento en la cooperación entre los dos ex rivales de la Guerra Fría en su meta común de evitar la proliferación nuclear.

La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, y el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergei Lavrov, firmaron el acuerdo, que llama a cada lado a eliminar 34 toneladas métricas de plutonio al quemarlo en reactores nucleares.

Lavrov dijo que Rusia gastará hasta 2.500 millones de dólares en el programa, y Estados Unidos contribuirá con unos 400 millones de dólares para ayudar a destruir el material de forma permanente.

"Todo ese material junto es suficiente para casi 17.000 armas nucleares y pondremos en efecto el marco de trabajo y la infraestructura necesaria para deshacerse incluso de más plutonio de programas de defensa en el futuro", dijo Clinton en la ceremonia de firma.

La firma se realizó en el marco de una cumbre global de seguridad nuclear convocada por el presidente estadounidense, Barack Obama, en Washington.

El plutonio puede reciclarse al mezclarlo con otros materiales para fabricar un combustible nuclear para reactores civiles conocido como MOX.

Francia, el Reino Unido, Rusia, India y Japón están entre los países que fabrican combustible MOX, y la firma francesa Areva sería una importante suministradora y probable beneficiaria del nuevo pacto ruso-estadounidense.

Ecologistas y otros críticos rechazan la producción de combustible MOX debido a que depende del transporte de combustible nuclear utilizado y del altamente tóxico plutonio, lo que hace vulnerable al material nuclear a pérdidas y robos.

En un comunicado separado, Obama elogió la decisión de Rusia de cerrar su último reactor de plutonio, que ha producido plutonio apto para armas por casi 52 años.

"Este importante paso hacia adelante sigue demostrando el liderazgo de Rusia en temas de seguridad nuclear, y sumará impulso a nuestro esfuerzo compartido global", indicó el mandatario.

El presidente ruso, Dmitry Medvedev anunció el inminente cierre del reactor ADE-2, ubicado en la antiguamente secreta ciudad siberiana de Zheleznogorsk, durante la cumbre nuclear de Washington, informó la Casa Blanca.