El Cairo. Miles de egipcios colmaron la plaza Tahrir de El Cairo, en lo que los organizadores llamaron una "segunda revolución" para presionar por reformas más veloces y un rápido juicio contra el presidente Hosni Mubarak y sus ex colaboradores.

Los activistas se quejaron por las demoras en llevar a Mubarak, su familia y miembros de su derrocado régimen a juicio y porque consideran que el Ejército no ha restaurado el orden lo suficientemente rápido en el país de 80 millones de habitantes.

Los egipcios también demandan el fin de la corrupción, uno de los motivos que impulsaron a miles de personas a salir a las calles en el levantamiento que comenzó el 25 de enero.

"Después de unos 1.000 mártires (...) la gente no ve ningún cambio", dijo Mustafa Ali Menshawi, un contador de 38 años que estaba ayudando a reunir a las masas que llegaban a la plaza.

En una medida diseñada para contener las protestas, las autoridades ordenaron el martes que Mubarak vaya a juicio por cargos de corrupción y "asesinato premeditado" de manifestantes durante las revueltas que lo derrocaron el 11 de febrero.

Si es condenado, Mubarak podría enfrentar la pena de muerte. Está detenido en un hospital en el centro turístico del Mar Rojo de Sharm el-Sheikh desde abril, cuando se reportó que sufrió problemas cardíacos durante un interrogatorio inicial.

El consejo militar en el poder retiró al Ejército de un lugar cercano a las protestas en El Cairo y ordenó a las fuerzas de seguridad que se mantengan alejadas.

La plaza Tahrir estaba llena de banderas egipcias y carteles que demandaban que los funcionarios que trabajaron con Mubarak y dilapidaron fondos del Estado sean investigados.

"Queremos disolver los consejos locales que son conocidos como las instituciones más corruptas del régimen de Mubarak", dijo Mohammed Adel, del grupo Juventud del 6 de Abril.

"También pedimos que todos los poderes políticos se involucren en la redacción de leyes políticas importantes", agregó.

Miles de egipcios también salieron a las calles en la ciudad mediterránea de Alejandría y en Suez, Ismailia y Port Said, en el Canal de Suez. Además se registraron pequeñas protestas en el Sinaí, en el norte del país.

Sin embargo, algunos egipcios se opusieron a las protestas diciendo que el Gobierno militar necesita tiempo. Unos pocos cientos se convocaron en el área al-Hussein de El Cairo para expresar su apoyo a los militares, gritando: "Por el bien del país, queremos ser gobernados por el Ejército".

Algunos partidos políticos, incluyendo los poderosos Hermanos Musulmanes, dijeron que no se necesitan protestas y advirtieron sobre posibles confrontaciones entre el Ejército y los manifestantes.