Río de Janeiro. El multimillonario empresario brasileño Eike Batista, quien durante años fue el hombre más rico del país y octava fortuna del mundo, declaró este martes ante la Policía Federal por el supuesto pago de sobornos al ex gobernador de Río de Janeiro, un caso por el que fue detenido este lunes.

     Batista fue trasladado de la prisión de Bangú, en la que se encuentra preso, a la sede de la Policía Federal en el centro de Río de Janeiro para ser interrogado sobre el supuesto pago de comisiones ilegales por valor de unos US$16,5 millones a Sergio Cabral, gobernador de Río de Janeiro entre 2007 y 2014, a cambio de adjudicarse contratos públicos.

     El magnate, de 60 años y que llegó a poseer US$30.000 millones que lo convirtieron en el octavo hombre más rico del mundo según la revista Forbes, apareció con un aspecto tranquilo en la sede de la Policía Federal, donde le esperaban periodistas y un grupo de curiosos.

     Declarado prófugo el jueves pasado cuando agentes federales fueron a su domicilio para detenerlo y se descubrió que estaba en Nueva York, Batista fue detenido así que aterrizó en Río de Janeiro este lunes por la mañana e ingresó en prisión.

     Según la prensa, el magnate comparte una celda de 15 metros cuadrados con otros seis presos acusados de desvíos relacionados con Petrobras.