Bogotá. Las operaciones ofensivas adelantadas en el departamento de Norte de Santander permitieron que tropas adscritas a la Brigada Móvil 23 hallaran un gigantesco campamento perteneciente a las FARC.

La acción que se desarrolló en la vereda El Tigre permitió ubicar una construcción clandestina improvisada con capacidad para albergar 80 terroristas y en la que integrantes del frente 33 de las FARC mantenían oculto material de guerra, explosivos, comunicaciones e intendencia, informó El Espectador.

El complejo que había sido construido en madera estaba adecuado con alojamientos, áreas de entrenamiento, zanjas de arrastre, depósito y una cocina improvisada.

En el sitio los soldados se incautaron de un mortero, 150 kilos de anfo, 100 kilos de explosivo R-1, 21 artefactos explosivos improvisados, dos minas kleymore, 10 metros de cordón detonante, 18 kilos de pólvora negra, 500 metros de cable dúplex y 140 cartuchos de guerra, entre otros elementos bélicos.

Las construcciones improvisadas y el material incautado fueron destruidos de manera controlada por expertos del Ejército Nacional.