Bogotá. El Ejército colombiano informó este lunes que reforzó sus operaciones para rescatar a dos policías que fueron secuestrados por las FARC el fin de semana, en el primer plagio de efectivos de las fuerzas armadas que comete el grupo rebelde en pleno diálogo de paz con el gobierno.

La mayor organización guerrillera colombiana liberó en abril del 2012 a los últimos efectivos que mantenía en su poder, después de que prometió no cometer más raptos para fines económicos.

"Hay unas operaciones en el área por parte del Ejército que buscan lograr la liberación de nuestros policías", dijo el comandante de esa fuerza en el departamento del Valle, coronel Nelson Ramírez.

El secuestro se produjo el fin de semana entre los municipios de Florida y Pradera, una zona montañosa del departamento del Valle, una de las regiones en donde aún el grupo rebelde tiene una alta presencia pese a la ofensiva militar de más de una década en la que han muerto varios de sus líderes, mientras que miles de combatientes han desertado.

El secuestro podría poner presión a la negociación de paz que mantiene el gobierno del presidente Juan Manuel Santos con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en Cuba y con la que se busca poner fin a un conflicto interno de casi cinco décadas que ha dejado miles de muertos.

"La práctica del secuestro no puede continuar y menos cuando representantes de las FARC están en diálogos de paz", dijo a periodistas el vicepresidente Angelino Garzón.

El plagio se produjo días después de que venció una tregua unilateral de dos meses, declarada por las FARC el 20 de noviembre para facilitar el inicio del diálogo de paz.

El grupo rebelde, considerado terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea, anunció en febrero del 2012 la suspensión de los secuestros económicos, una de sus principales fuentes de financiación, una decisión que facilitó el inicio de la negociación de paz con el gobierno.

Pero las FARC no mencionaron en esa oportunidad la suspensión de los secuestros de efectivos de las Fuerzas Armadas ni de políticos, que usaron en el pasado para presionar un intercambio de esos rehenes por guerrilleros encarcelados y para ganar protagonismo.

El grupo rebelde, acusado por las fuerzas de seguridad de obtener millonarios ingresos de la producción y el tráfico de cocaína pese a que sus líderes lo niegan, llegó a tener en su poder a más de 60 rehenes por motivos políticos, incluidos militares, policías, ex congresistas, tres estadounidenses y la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt.

Algunos de los rehenes fueron rescatados por las Fuerzas Armadas, mientras que otros se fugaron o murieron en cautiverio. Los restantes fueron dejados en libertad por la guerrilla, en actos con los que ganó protagonismo político e intentó limpiar su deteriorada imagen, de acuerdo con analistas.

A comienzos de abril del 2012, las FARC entregaron a una misión humanitaria a seis policías y cuatro militares a los que mantuvieron secuestrados durante más de una década, los últimos efectivos de las fuerzas de seguridad que mantenían en su poder.