Bogotá. La segunda fuerza guerrillera de Colombia anunció el sábado que está dispuesta a explorar caminos que hagan posible la paz y dijo que para ese propósito intercambiará iniciativas con Venezuela y otros gobiernos del continente.

El anuncio del Ejército de Liberación Nacional (ELN) se conoció después de que el oficialista Juan Manuel Santos asumió como presidente de Colombia en reemplazo de Álvaro Uribe, quien en ocho años de gestión debilitó a las guerrillas y las obligó a un repliegue a apartadas zonas montañosas y selváticas.

"Desde ya nos disponemos a intercambiar con el gobierno venezolano y otros gobiernos del continente para explorar los caminos que hagan posible la paz en Colombia y en nuestra América", dijo el grupo rebelde en un comunicado difundido a través de internet.

"El ELN está interesado en trabajar por construir una salida política al conflicto interno de Colombia, en los marcos de una propuesta de paz para el continente, vinculante a los esfuerzos de los países que integran Unasur y de otras iniciativas de acompañamiento que desde la comunidad internacional surjan", agregó.

Santos dejó abierta la posibilidad de iniciar diálogos de paz con la guerrilla, pero la condicionó a que los rebeldes suspendan sus actividades criminales, liberen a los secuestrados, abandonen el narcotráfico y depongan las armas.

El ex presidente colombiano Álvaro Uribe denunció en julio que importantes comandantes del ELN y de las FARC se refugian en Venezuela con la complacencia del gobierno de Caracas, lo que provocó que el presidente Hugo Chávez rompiera relaciones diplomáticas con Bogotá. El ELN es la segunda fuerza guerrillera de Colombia y dice contar con unos 5.000 combatientes.

El grupo guerrillero, que en sus comienzos fue integrado por sacerdotes católicos radicales, tuvo protagonismo en el conflicto interno colombiano en la década de 1990 por sus ataques con explosivos contra la infraestructura petrolera y energética del país.

A finales de la década de 1990 ejecutó varios secuestros masivos para presionar al gobierno del entonces presidente Andrés Pastrana a iniciar un diálogo de paz.

Pero el ELN fue debilitado militarmente por una ofensiva del Ejército y de los escuadrones paramilitares de ultraderecha, a lo que se sumó un enfrentamiento por el control territorial de varias regiones del noreste del país con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

El grupo rebelde mantuvo en Cuba conversaciones de paz con el gobierno de Uribe, pero se negó a iniciar una negociación que permitiera su desarme y reincorporación a la vida civil.