El jefe del Ejército de Nicaragua, general Julio César Avilés, calificó este jueves de normales las maniobras que realizan en el Golfo de Fonseca, operaciones que han provocado una advertencia de parte de Honduras de que defenderá hasta con sus aviones caza F5, si es necesario, su derecho de salida al Pacífico.

Honduras advirtió a Nicaragua y El Salvador que defenderá su derecho de salida abierta al Pacífico, para que sus pescadores puedan faenar en el Golfo de Fonseca, cuyas aguas compartidas por los tres países
fueron demarcadas por la Corte Internacional de Justicia en 1992.

El ministro hondureño de Defensa, Marlon Pascua, dijo que pescadores de su país denunciaron incidentes en el Golfo de Fonseca, donde Nicaragua ha fondeado en los últimos días una patrulla artillada, en
sus aguas fronterizas con Honduras, lista para impedir el paso de los pescadores.

Al respecto, el general nicaragüense dijo que es normal ver guardacostas del Ejército de Nicaragua en ese lugares.

Los mayores incidentes entre patrulleras nicaragüenses y hondureñas en el Golfo de Fonseca, que en algunos casos incluso dejaron muertos en ambos lados, se dieron en los años 80 del siglo pasado. Conflictos parecidos aunque en menor escala se dieron también con navales de El Salvador.

Los incidentes han sido sobre todo por la pesca artesanal, cuando en ocasiones las autoridades de Nicaragua y El Salvador han argumentado que pescadores hondureños faenan en aguas de esos países.

El presidente de Honduras, Porfirio Lobo, había invitado a sus homólogos Mauricio Funes, de El Salvador, y Daniel Ortega, de Nicaragua, a una reunión en el puerto de Amapala, en la hondureña Isla del Tigre, el próximo día 19, para abordar la problemática en la zona.

Sin embargo, según las autoridades hondureñas, la cita ya no será posible, al menos para esa fecha.

“La reunión no se celebrará, porque al final no hay la voluntad que tenemos nosotros; sobre todo los amigos de El Salvador, no tienen esa voluntad, no entiendo por qué”, subrayó el martes Lobo.

Honduras defiende sus límites en el Golfo de Fonseca y su salida al Pacífico con base en un fallo de la Corte Internacional de Justicia, del 11 de noviembre de 1992, que definió los límites terrestres y marítimos con El Salvador; una sentencia que puso fin a un centenario contencioso limítrofe y migratorio entre ambos países centroamericanos.