Las detenciones se produjeron en una operación efectuada entre el 30 de septiembre y el 3 de octubre recién pasados, que permitió descubrir un campamento en el municipio de Nogales, donde se encontraban los integrantes de los Zetas.

Los policías detenidos estaban encargados de vigilar los movimientos de militares y policías federales en la región y servían de enlace entre diferentes organismos de seguridad municipales y los Zetas, un cartel fundado a finales del siglo recién pasado por militares retirados.

La captura tuvo lugar luego de hallarse una lista de los pagos que los Zetas hacían a los policías y a un comandante de esa institución, detenido cuando se desplazaba por la calle alcoholizado y uniformado, según el reporte oficial de las autoridades.

La violencia en Veracruz es atribuida al desplazamiento de células de los Zetas provenientes del vecino Estado de Tamaulipas, un poco más al norte y fronterizo con Estados Unidos, donde más de cuatro mil militares han sido movilizados para perseguirlos desde el 2010.

El 19 de septiembre recién pasado se fugaron 32 reos de tres cárceles en el Estado de Veracruz. Al día siguiente, en el puerto del mismo nombre, fueron hallados 35 cadáveres en dos camiones cerca de un hotel donde iba a llevarse a cabo horas después una reunión de fiscales de todo el país.

Otras 14 muertes fueron reportadas el 22 de septiembre último por fiscales y autoridades federales, pero el gobierno de Veracruz las desmintió la semana recién pasada, al asegurar que nunca ocurrieron los crímenes.

Matanza en casino. La Policía Federal detuvo a un presunto líder local de los Zetas, considerado como uno de los cuatro supuestos autores intelectuales del ataque incendiario contra un casino, que dejó 52 muertos en la ciudad norteña mexicana de Monterrey.

José Alberto Loera Rodríguez, alias El Voltaje, fue capturado el martes último junto con dos presuntos cómplices de los Zetas, informó el jefe de la división de seguridad regional de la Policía Federal, Luis Cárdenas Palomino.

Con la detención de Loera se han capturado a dos de los cuatro presuntos miembros de los Zetas, considerados como responsables de planear el ataque al Casino Royale, el 25 de agosto recién pasado.

Loera, quien según la Policía también se desempeñaba como luchador, tenía a su servicio a 40 “halcones” o vigilantes, que eran distribuidos en distintos puntos de Monterrey, para avisar de la presencia de autoridades y grupos rivales.