Seúl. Las fuerzas de Corea del Sur y Estados Unidos bajaron su nivel de alerta defensiva contra Corea del Norte en base a reportes de inteligencia que indicaron que Pyongyang relajó el estatus de alarma de las unidades militares en la costa oeste, dijo este viernes un informe de los medios.

Las unidades norcoreanas, incluyendo bases de artillería que previsiblemente estuvieron involucradas en el ataque contra una isla surcoreana el 23 de noviembre, estaban en un nivel de alerta especial, pero ahora parecen estar haciendo operaciones de rutina, dijo la agencia de noticias surcoreana Yonhap.

"Estamos analizando si estas medidas están relacionadas con los gestos conciliadores del Norte con su oferta de conversaciones", dijo una fuente del gobierno que citó Yonhap.

El ministerio de Defensa surcoreano y un funcionario del Comando de Fuerzas Combinadas se negaron a confirmar el reporte. "No discutimos asuntos de inteligencia", dijo la fuente.

El año pasado, la tensión llegó a su peor nivel desde la Guerra de Corea de 1950-53, cuando un barco surcoreano fue hundido en un ataque que Seúl adjudicó al Norte y Pyongyang bombardeó la isla de Yeonpyeong en noviembre.

Los incidentes y las amenazas de represalia de ambos lados de la frontera sacudieron brevemente a los mercados financieros. Algunos analistas dijeron que había aumentado el riesgo de un mayor conflicto, pero consideraron que era improbable una guerra total.

El jefe de la Operación Naval de Corea del Sur, Kim Sung-chan, dijo a periodistas locales este viernes que su Ejército y el de Estados Unidos duplicarán la cantidad de ejercicios anti submarinos combinados este año, incluyendo actividades en aguas cercanas a la disputada frontera marítima con el Norte, reportó Yonhap.

Corea del Norte pidió el miércoles conversaciones incondicionales con el Sur para aliviar las tensiones, pero Seúl las rechazó como "propaganda" y consideró que no era una propuesta seria.

El elevado malestar incrementó la presión para reanudar las negociaciones con el Norte, pero Seúl y Washington desecharon la apertura de Pyongyang y los llamados de China al diálogo. Corea del Norte se retiró de las conversaciones con Corea del Sur, China, Japón, Rusia y Estados Unidos en el 2008.

El enviado nuclear estadounidense Stephen Bosworth está concluyendo una visita regional que buscó coordinar los próximos pasos en los esfuerzos por poner fin a las ambiciones nucleares del Norte.

Su viaje pareció no lograr ningún resultado en relación a una propuesta de sumar a Pyongyang a unas negociaciones serias garantizando que las potencias regionales no fueran obligadas a ceder. Bosworth tenía previsto dejar el viernes Japón y viajar hacia Estados Unidos.