El Congreso del estado mexicano de Guerrero nombró este domingo a Rogelio Ortega Martínez como nuevo gobernador, quien permanecerá en el cargo hasta el 27 de octubre de 2015, en sustitución de Ángel Aguirre, para contribuir a la búsqueda de los 43 estudiantes desaparecidos.

Los diputados de Guerrero aprobaron con 39 votos a favor y seis en contra el nombramiento de Ortega Martínez, para reducir la tensión y el descontento generados en el estado y en el país, ante la falta de resultados en las investigaciones sobre los estudiantes desaparecidos en Iguala.

Minutos después de la aprobación, una comisión legislativa recibió al nuevo gobernador, quien asumió el cargo ante el Congreso estatal en una sesión extraordinaria.

Según medios locales, Ortega Martínez se desempeñaba como secretario general de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) y ha sido un activista que mantiene buenas relaciones con las diversas organizaciones estudiantiles en el estado.

Asimismo, participó en el trabajo de la reforma política en Guerrero durante el Gobierno de Zeferino Torreblanca.

El presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, felicitó a Ortega Martínez en su cuenta de la red social Twitter, luego de haber asumido el cargo ante el Congreso estatal, y le deseó "todo el éxito en esta elevada responsabilidad".

Peña Nieto le expresó que el Gobierno federal trabajara con la nueva administración de Guerrero para "impulsar condiciones de seguridad y desarrollo para los guerrerenses".

Por su parte, el presidente del Senado mexicano, Miguel Barbosa, afirmó que la llegada de Rogelio Ortega Martínez como gobernador interino, "con un perfil ciudadano, contribuirá a recuperar la gobernabilidad en Guerrero a través del diálogo entre los sectores de la entidad federativa, y manda un mensaje de que las investigaciones llegarán a fondo".

Asimismo, convocó a "construir un acuerdo de estabilidad en el país mediante la suma de esfuerzos de los tres órdenes de Gobierno" para superar la crisis que enfrenta actualmente el estado de Guerrero.

Pidió impulsar acciones para desmantelar los grupos del crimen organizado e implementar políticas públicas para reconstruir el tejido social.

"En México existe una marcada tendencia a favor de la paz y la sociedad rechaza tajantemente cualquier forma de violencia", dijo Barbosa.

El pasado jueves, el ex gobernador Ángel Aguirre presentó su renuncia al cargo después de cuatro semanas de presiones sociales por la falta de resultados y acusaciones de negligencia e incompetencia para esclarecer el caso de los estudiantes desaparecidos en Iguala.

La salida de Aguirre era una de las demandas más sentidas por los grupos sociales para encontrar nuevos mecanismos que permitan avanzar en las investigaciones y en la solución de la actual crisis política que ha sacudido al Estado mexicano.

La sesión transcurrió con tranquilidad, aunque la sede del Congreso permaneció resguardada con policías antimotines, así como por transportistas y taxistas, en prevención de protestas violentas de maestros, estudiantes y familiares de los desaparecidos.

Hace un mes, el 26 de septiembre, policías municipales tirotearon, por orden del entonces alcalde de Iguala José Luis Abarca, a los estudiantes de la Escuela Normal (dedicada a la formación de maestros) de Ayotzinapa, ataques que dejaron seis muertos, 25 heridos y 43 estudiantes detenidos, cuyo paradero se desconoce.

En estos hechos violentos participaron también policías del vecino municipio de Cocula, quienes entregaron los estudiantes al grupo criminal Guerreros Unidos, según las investigaciones de la Fiscalía.