El Cairo. El ejército de Egipto dijo el miércoles que los ciudadanos del país ya habían enviado su mensaje, sus demandas habían sido escuchadas y que había llegado el momento de que ayudaran al país a regresar a la vida normal, dijo un portavoz militar en la televisión estatal.

Este fue un claro llamamiento para que los manifestantes abandonasen las calles.

"Las Fuerzas Armadas les hacen un llamamiento (...) Comenzaron saliendo a la calle para expresar sus demandas y son los únicos capaces de restablecer la normalidad", dijo un portavoz, agregando que su mensaje y demandas ya habían sido escuchadas.

El ejército había difundido previamente comunicados señalando que no usaría la violencia contra los opositores e indicando que entendía las "demandas legítimas" del pueblo.

Antes del anuncio, la multitud se iba congregando de nuevo en la plaza Tahrir de El Cairo, en el noveno día consecutivo de protestas para intentar forzar la marcha del presidente Hosni Mubarak con un mensaje claro: "No nos iremos, no nos iremos".

El lema se difundía a través de altavoces colocados en las esquinas de la plaza mientras los manifestantes comenzaban a reagruparse para otra jornada, impertérritos ante las palabras de Mubarak, que el martes por la noche, en un discurso difundido a todo el país, dijo que no se presentaría a la reelección para un sexto mandato.

Los manifestantes tendrán que convencer a la opinión pública general de que mantenga el pulso para conseguir que Mubarak se vaya, en un país donde muchos egipcios se han visto sorprendidos por las convulsiones en unas calles habitualmente tranquilas.

Al menos 1.500 personas se encontraban en la céntrica plaza, que se ha convertido en centro de las protestas y donde se congregaron centenares de miles de personas el martes. Muchos habían acampado con tiendas y mantas, decididos a resistir hasta que Mubarak se vaya.

Pancartas de 20 metros de longitud rezaban: "El pueblo demanda la caída del régimen".

Muchas tiendas permanecían cerradas en el centro de la ciudad, pero algunos clientes indicaron el martes que varios cajeros automáticos que habían probado funcionaban con normalidad.

Muchos egipcios viven al día y lo han pasado mal a medida que las protestas exigiendo la dimisión de Mubarak se han expandido por todo el país, interrumpiendo servicios desde el suministro de comida a los cajeros automáticos.

Aunque los servicios de mensajes SMS siguen siendo irregulares, los mensajes de circulación masiva estaban llegando. Uno remitido el miércoles decía: "Las fuerzas armadas están preocupadas por su seguridad y bienestar y no emplearán la fuerza contra este gran pueblo".

De esta forma se reiteraba el mensaje que el Ejército difundió el lunes de que no usaría la violencia contra los manifestantes.

Erdogan insta a iniciar la transición. Mientras, el primer ministro de Turquía, Tayyip Erdogan, instó a Mubarak a comenzar una transición política lo más pronto posible.

"Es muy importante superar este período con un gobierno temporal", dijo Erdogan durante una visita a Kirguistán, según una cita difundida por la agencia de noticias estatal Anatolian.

"La gente espera que Mubarak adopte una medida muy distinta", dijo Erdogan, cuyo país ha visto crecer su influencia en Oriente Próximo en los últimos años.

Erdogan opinó que "el gobierno actual no brinda confianza para iniciar una atmósfera de democracia en un corto período de tiempo".

El discurso de Mubarak enfureció a los opositores que quieren un final inmediato a su gobierno de 30 años, y llevó a Estados Unidos a decir que el cambio "debe comenzar ahora".

Este martes, Erdogan dijo a Mubarak que debería hacer caso al deseo de cambio de su pueblo.