Caracas. El presidente Hugo Chávez ganó este domingo la mayoría en la Asamblea Nacional de Venezuela, pero el avance de la oposición, que logró un tercio de los escaños y la victoria en el voto nacional, es un revés para su "revolución socialista" de cara a las presidenciales de 2012.

El resultado probablemente no afectará el balance de poder en el país petrolero, pero evidencia el desgaste de la popularidad de Chávez tras casi doceaños de gobierno, un elemento que ha sido clave en el pasado para implementar su radical agenda de reformas políticas y económicas.

Los analistas están divididos sobre cómo impactará el nuevo escenario a los bonos venezolanos, ya que el mandatario podría buscar sortear las limitaciones legislativas mediante controvertidas medidas que tensen el clima político en momentos en que sus adversarios están envalentonados.

Chávez bajo presión. Chávez pierde capital político en momentos en que arranca su carrera para buscar la reelección por otros seis años en 2012, luego de haber ganado en 2009 un referendo con 55% de los votos que le permite competir por la presidencia tantas veces como quiera.

La votación mostró que el carisma y los programas sociales de Chávez perdieron efectividad electoral entre una ciudadanía que le exige aplacar la alta criminalidad, resolver las fallas de los servicios públicos y salir de la crisis económica en la que está sumido el país socio de la OPEP.

El presidente necesita invertir popularidad para avanzar en su proyecto socialista, ya que la mayoría de los venezolanos no respaldan su discurso más radical.

Aunque sigue siendo el político más popular del país, con un respaldo de entre 40 a 50%, su apoyo está lejos de los máximos por encima de 70% que tenía tras lograr la reelección en 2006.

El mandatario se enfrenta ahora a una Asamblea con más de un tercio de diputados opositores, nivel suficiente para bloquear las leyes orgánicas y el nombramiento de otros poderes del Estado, como los magistrados del Tribunal Supremo y la Fiscalía, así como las comisiones parlamentarias.

"Creo que la gente está prestando demasiada atención al tema de los dos tercios porque de cualquier manera el gobierno seguirá teniendo un amplio margen de maniobra", dijo Patrick Esteruelas, analista de la calificadora de riesgo Moody's.

La imagen internacional de su gobierno también se resentirá, dando munición a sus críticos que se preguntarán cómo un resultado tan ajustado en número de votos no se traduce en un similar reparto de los diputados en la cámara.

Posición gana impulso. La victoria en número de votos nacionales es un resonante triunfo para la oposición y un aliciente para reforzar su unidad en torno a un proyecto o líder que pueda capitalizar las fallas del gobierno y enfrentar al militar retirado en las presidenciales de 2012.

Los adversarios del gobierno ganan visibilidad y poder, luego de pasar cinco años ausentes del hemiciclo por boicotear los anteriores comicios legislativos.

Tras años de graves errores políticos, la oposición encadena una serie de modestos, pero simbólicos, avances electorales tras frustrar en 2007 una propuesta de reforma constitucional que impulsaba el mandatario y ganar importantes gobernaciones y alcaldías en 2008.

Los diputados críticos someterán a un mayor escrutinio y control al Parlamento, que fue una pieza clave para dotar de cuerpo normativo al proyecto socialista al aprobar las leyes sin oposición.

"La oposición tiene la oportunidad de vender la idea de que es más fuerte, que Chávez no es mayoría y que hay un abismo brutal entre los votos y la composición de la casa del pueblo, campo fértil para que alguien capitalice la idea de cambio", dijo Luis Vicente León, director de la encuestadora datanálisis.

Muchos temen que Chávez trate de sortear estas limitaciones con medidas extraordinarias, lo que podría tensar los ánimos en las calles del país sudamericano y restarle más apoyos por intentar imponerse a la voluntad popular.

Si sus aliados finalmente logran tres quintos de los escaños (99), podría solicitar una ley habilitante para legislar por decreto temporalmente como ha hecho en otras ocasiones. En caso contrario, la oposición se anotaría otro triunfo, que podría efectivamente reducir el ritmo del proyecto socialista que abraza el presidente.

También podría aprovechar que la nueva Asamblea se instala en enero para aprobar aceleradamente las leyes más controvertidas que tienen en agenda y trasvasar poderes y competencias legislativas a organizaciones comunitarias de base leales a la presidencia.

Mercados atentos a volatilidad política. Algunos analistas prevén un pequeño rally en los bonos venezolanos por el desenlace pacífico de los comicios. El papel de referencia Global 2027 ganó 6,7% en dos semanas y cerró en 70,56 el viernes por la ausencia de violencia durante la campaña.

La nueva Asamblea Nacional será un foco de conflicto, por lo que si el mandatario toma medidas alternativas para mantener su avance hacia el socialismo podría generar protestas callejeras e inestabilidad política.

La derrota podría espolear a Chávez a una "huída hacia adelante", radicalizando la presión política y económica contra sus adversarios. Algunos creen que el mandatario podría buscar desviar la discusión sobre el resultado electoral con algún movimiento espectacular, como la nacionalización de importantes empresas alimentarias, del sector de salud o financiero.

"No nos sorprendería que el gobierno se radicalice y erosione aún más el control institucional para reducir la influencia de la oposición y forjar una posición dominante de cara a las elecciones presidenciales de 2012", dijo Alberto Ramos, de Goldman Sachs.

Los precios de la deuda venezolana, considerada la más riesgosa en el índice JP Morgan EMBI+ de mercados emergentes, ya tienen un gran descuento por el riesgo político del gobierno de Chávez y está más sujeta a las oscilaciones del precio del petróleo que a otros factores.

Algunos inversores con apetito por el riesgo podrían aprovechar la situación para comprar papeles venezolanos de alto rendimiento con descuento y esperar una recuperación de los precios cuando pase la turbulencia.

La estatal Petróleos de Venezuela emitirá en octubre bonos por US$3.000 millones.

El gobierno dice que el país está emergiendo de una severa recesión, lo que podría animar a los tenedores de bonos que temen que el panorama económico comprometa la habilidad de la nación para honrar el servicio de la deuda.