Lima. El paro convocado por la Corporación Nacional de Empresas de Transporte del Perú (Conet) en rechazo a la reforma del sector fue acatado hoy parcialmente en algunos distritos de Lima, donde hubo dificultades y lentitud para abordar una menor cantidad de autobuses de transporte público.

El paro convocado por el dirigente Julio Raurau es en protesta contra la reforma emprendida por la alcaldesa de Lima, Susana Villarán, con el respaldo del gobierno central, para ordenar el transporte público en la capital.

La Conet criticó, en un reciente comunicado, las sanciones establecidas por el Ministerio de Transportes que condicionan la vigencia de la licencia de conducir a un sistema de acumulación de faltas y sanciones económicas por infracciones al reglamento de transporte público.

Además, rechazó la resolución municipal que elimina 15 rutas que circulan en las avenidas Tacna y Wilson, como parte del reordenamiento en Lima, por la pérdida de puestos de trabajo para sus afiliados.

Los transportistas han sido citados en la céntrica Plaza Dos de Mayo para marchar hacia el palacio municipal.

En varios lugares del centro y norte de Lima, donde se concentra la mayor cantidad de población, hubo una menor cantidad de autobuses y algunas líneas retrasaron su salida habitual, lo cual afectó el transporte de los ciudadanos a inicios del día.

No obstante, la municipalidad colocó a inspectores y policías en los lugares de mayor tránsito para verificar que no haya desmanes.

La gerente de Transporte Urbano de la municipalidad, María Jara, calificó al paro de transportistas como un fracaso y señaló que no ha habido situaciones de violencia, en declaraciones al portal de El Comercio.

"Este es el paro número 14 fallido de parte de quienes están convocando a un acto de violencia y de chantaje en la ciudad de Lima contra la reforma de transporte", afirmó Jara en la zona de Puente Nuevo.

"Las unidades están fluyendo con normalidad, no hay, en general, ningún problema", aseguró la funcionaria.