Washington. Después de una larga y amarga campaña, los estadounidenses votarán este martes en una elección que podría arrebatar el poder a los demócratas en el Congreso y frenar la agenda legislativa del presidente Barack Obama.

La ansiedad por la débil economía y el descontento con Obama y el gobierno en Washington han llevado a los republicanos al borde de enormes avances que podrían darles una mayoría en la Cámara de Representantes y quizás incluso en el Senado.

Sondeos de opinión y analistas independientes proyectan que los republicanos ganarán al menos 50 escaños adicionales en la Cámara baja, mucho más de los 39 que necesitan para hacerse con el control y remover a la presidenta Nancy Pelosi de su puesto.

También se espera que los republicanos logren avances en el Senado, aunque parece más difícil -aunque no imposible- que obtengan los 10 escaños que necesitan para alcanzar la mayoría.

Obama llegó al poder hace dos años apoyado por gente que esperaba que pudiese sacar a Estados Unidos de una profunda crisis económica, pero el persistente alto desempleo y el creciente déficit de presupuesto han hecho que muchos votantes se vuelvan en su contra.

El ánimo del público permitió el ascenso del fenómeno político del Tea Party, un movimiento conservador que apoya un gobierno más pequeño, menos impuestos y un gasto público reducido que se opone a Obama.

Si los republicanos controlan sólo una cámara del Congreso, eso probablemente iniciaría un largo estancamiento político, debilitando a Obama en peleas como extender recortes tributarios de la era de Bush y aprobar una ley detallada sobre cambio climático e inmigración.

Los candidatos republicanos han favorecido una agenda de recorte en el gasto, reducción del déficit y revocar al menos parte de la reforma al sistema de salud, pero Obama tiene derecho a veto sobre las iniciativas republicanas.

Los centros de votación abren antes del amanecer en algunas zonas del este de Estados Unidos y cerrarán a las 18.00 hora del este (2200 GMT), pero pasarán horas antes de que se conozca el resultado de muchas carreras clave.

Los 435 escaños de la Cámara de Representantes, 37 cupos del Senado y 37 gobernaciones estatales están en juego en la votación del martes. Muchos estados han estado recibiendo votos anticipados y por correo durante semanas.

Decenas de carreras son consideras como demasiado reñidas como para pronosticar un ganador. Los candidatos de ambos partidos lanzaron una frenética ronda de eventos de campaña de último minuto y recolección de fondos el lunes.

La carrera más destacada del país es quizás la que disputan el líder demócrata del Senado Harry Reid, quien busca la reelección, y la republicana Sharron Angle.

Los republicanos necesitan una serie de victorias en siete de ocho competencias en California, Washington, Nevada, Wisconsin, Colorado, Pensilvania, Illinois y Virginia Occidental para lograr la mayoría en el Senado.