Unos 360 policías salvadoreños se graduaron ayer como la primera unidad antipandillas especializada en inteligencia y hasta en lenguaje de las llamadas maras, cuyas dos más temidas, la M-S y la M-18, tienen una tregua en una guerra que siembra terror en barrios y ciudades.

Vestidos de negro, cubiertos de sus rostros con gorras pasa montañas y armados con fusiles M16 recortados, los hombres y mujeres de la fuerza especial comenzarán a operar en los próximos días.

“Con esta área especializada de nuestra Policía, estoy seguro que damos un paso más en la estrategia de seguridad que el Gobierno viene desarrollando sistemáticamente”, dijo el presidente Mauricio Funes durante el acto de graduación de los miembros de la unidad.

El grupo policial comenzará sus actividades en medio de una tregua pactada por las pandillas Mara Salvatrucha (M-S) y Mara 18 (M-18) para bajar el índice de homicidios.

Funes dijo que dentro de dos meses recibirán una nueva capacitación especializada por parte de la Oficina Federal de Investigaciones de Estados Unidos.

En El Salvador, las pandillas establecidas en populosos, están conformadas por más de 20 mil jóvenes y adolescentes. Cerca de nueve mil 300 están presos, según cifras policiales.