Con un fuerte resguardo militar y de fuerzas policiales El Salvador esperó este martes la llegada del presidente estadounidense Barack Obama, en el marco de su gira por América Latina y que ya lo llevó a Brasil y Chile.

La visita del presidente estadounidense hizo que el gobierno decretará feriado laboral para el sector público salvadoreño, medida que fue imitada por varias empresas del sector privado.

El arribo de Obama estuvo marcado por la situación migratoria de los más de 200.000 salvadoreños radicados en EE.UU.

"A las doce (del mediodía) dicen que llega. A esa hora me voy para mi casa para ver las noticias de allá (de El Salvador) y ojalá que anuncien algo bueno, como que nos van dar algún permiso legal para quedarnos aquí (en EE.UU.)", decía Jorge Mendoza, un salvadoreño originario de San Miguel, pero quien reside en Washington desde hace más de diez años, según informó el sitio voanews.com.

Moisés Barillas es otro salvadoreño que, aunque está consciente de la visita del presidente estadounidense a El Salvador, tiene nulas esperanzas de que se resuelva la situación migratoria de los salvadoreños en EE.UU.

"Si no han podido hacer nada desde aquí, mucho menos van a hacer algo desde allá en El Salvador", comentaba con desinterés este salvadoreño originario de la capital del país centroamericano, horas antes de la llegada de Obama.

En ese marco, el primer mandatario estadounidense ya había realizado un reconocimiento público a El Salvador -este lunes en su visita a la capital chilena-, al afirmar que el país es un ejemplo inspirador de reconciliación nacional y de reacomodo político sin violencia, todo esto destacado por la transición pacífica del poder en 2009, entre los partidos políticos que se formaron de los dos lados, enfrentados en la guerra civil de los años 80 y principios de los 90.

Obama se refiere a la victoria electoral del partido de izquierda FMLN, la ex guerrilla salvadoreña, y que ahora gobierna el país.

El ex guerrillero salvadoreño y ahora diputado del Parlamento Centroamericano, Rafael Benavides, asegura que no es casualidad que el presidente Obama incluyera a El Salvador dentro de su gira por América Latina, "porque es un área que está en una evolución democrática".

Pero además "es una oportunidad de abrir la cooperación de Estados Unidos al área centroamericana", en parte porque la región se "ha convertido en un área de paso de drogas, en un puente de traslado de la droga del sur a Estados Unidos, y la seguridad es parte de esa situación".

* Con información de Estrategia & Negocios.