San Salvador. El presidente salvadoreño y su par palestino anunciaron este domingo la intención de sus gobiernos de establecer relaciones diplomáticas por primera vez en su historia, tras el respaldo del país centroamericano para lograr el reconocimiento de un Estado palestino en la ONU.

El gobierno del presidente salvadoreño, Mauricio Funes, reconoció a finales de agosto, previo a una asamblea de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), a Palestina como nación independiente, en medio de un esfuerzo de la Liga Arabe para elevar el estatus de los palestinos a miembros plenos del organismo.

"Acordamos instruir a nuestros ministros de relaciones exteriores (...) para que ambos trabajen y nos presenten a ambos presidentes una estrategia que nos permita a la brevedad posible establecer relaciones diplomáticas con Palestina", dijo Funes en un mensaje conjunto con su par palestino, Mahmoud Abbas.

Abbas llegó a El Salvador la noche del sábado y viajará a Colombia más tarde el domingo. Esta es la primera vez que un presidente palestino visita la nación centroamericana.

"Estamos muy interesados en desarrollar estas relaciones con todos los países del continente americano", dijo Abbas, según la versión de un traductor al español de sus declaraciones.

"Queremos abrir una embajada palestina en El Salvador", añadió.

Los palestinos son actualmente "observadores" en la ONU, pero buscan apoyo para su reclamo de soberanía en la Franja de Gaza, Cisjordania y Jerusalén, territorios ocupados por Israel en 1967.

Estados Unidos prometió vetar la solicitud palestina, que necesita la aprobación del Consejo de Seguridad de la ONU para ser entregada a la Asamblea General del organismo para su confirmación.

Otros países latinoamericanos como Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela han reconocido al Estado palestino, atendiendo a pedidos hechos -muchos personalmente- por Abbas.

Para aumentar la presión sobre la ONU, los palestinos han estado buscando instituciones alternativas que puedan reconocer su condición de Estado, una campaña desencadenada por la ruptura de las conversaciones de paz entre con Israel el año pasado.