La huelga, que se realizará este martes abarca desde las guarderías hasta la universidad e involucrará a un millón de empleados y a 7,5 millones de estudiantes. Crece la protesta social contra los recortes.

Por primera vez en la historia reciente de España todo el sector público educativo acudirá mañana a una huelga en rechazo a los recortes aprobados por el gobierno de Mariano Rajoy al presupuesto de enseñanza, que este año será casi tres veces menor al dinero público que se inyectará en el cuarto banco del país.

Se trata de una huelga inédita, ya que nunca antes todo el sector educativo público español, desde las guarderías hasta la universidad, adoptaron una medida de fuerza de este tipo de modo coordinado.

La huelga involucrará a un millón de empleados, la mayoría profesores, y siete millones y medio de estudiantes.

Durante la jornada de protesta, que los sindicatos esperan que sea masiva debido a la gravedad de la situación del sector, se llevarán a cabo actos y manifestaciones en toda las provincias de España.

Según los sindicatos convocantes, las centrales mayoritarias Comisiones Obreras (CCOO) y Unión General de Trabajadores (UGT) y los tres minoritarios del sector, las reformas aprobadas por el gobierno central y las comunidades autónomas –regiones- supondrán “un recorte de los presupuestos educativos de entre el 25% y el 30%”.

El Ministerio de Educación, Cultura y Deportes tiene asignado para este año un gasto de 3.711 millones de euros, de acuerdo con el presupuesto aprobado por el Ejecutivo de Rajoy.

Esta cifra es tres veces menor al dinero que el gobierno español destinará a reflotar Bankia, la cuarta entidad financiera del país, que ya recibió 4.465 millones de euros y ahora, según reconoció hoy el ministro de Economía español, Luis De Guindos, necesitará entre 7.000 y 7.500 millones más para cubrir los activos en riesgo.

En total, las ayudas públicas a Bankia podrían llegar a los 12.000 millones de euros. En cambio, el sector educativo español afrontará un “recorte brutal”, que se añade al sufrido estos últimos años, y que significará un retroceso histórico para el sector, de acuerdo con los sindicatos.

Es que contrariamente a lo que había prometido en campaña, Rajoy aprobó un recorte en salud y educación que asciende a 10.000 millones de euros.  

Los gobiernos de las comunidades autónomas, en su mayoría en manos del PP, ya habían avanzado con el ajustes en este sector, que se gestiona con el presupuesto regional, por lo que en los últimos meses los estudiantes y docentes de secundaria fueron protagonistas de diversas protestas.

Valencia y Madrid, donde tuvo lugar la llamada “marea verde” –color de la protesta del sector educativo-, fueron epicentros, mientras en Cataluña los universitarios respondieron con contundencia a los recortes y fueron a la huelga en reiteradas ocasiones.

Asimismo, el movimiento de los “indignados”, que volvió a salir a la calle ente el 12 y 15 de mayo, coincidiendo con su primer año de vida, rechazó que se utilice el dinero público de los ciudadanos, que ven recortados sus derechos sociales –como salud y educación- para salvar a los bancos.

En tanto, las dos centrales obreras mayoritarias convocaron este lunes a nuevas protestas para el 23 y 24 de mayo contra la reforma laboral del Ejecutivo, que abarata y facilita el despido, y que desde su entrada en vigor en febrero contribuyó a que el desempleo escalara hasta el 24,4%.

También habrá huelga el 23, 24, 30 y 31 de mayo en toda la minería del carbón de España para denunciar que la reducción del 64% de las partidas de presupuesto para el sector “llevará al cierre de todas las explotaciones mineras del país”, anunciaron CCOO y UGT.

La escalada de la movilización social tendrá lugar en un momento en que España sigue bajo extrema presión de los mercados, que desconfían de la solvencia de su sistema financiero y la capacidad del gobierno español de reducir el elevado déficit del país.

La Comisión Europea (CE) reclamó este lunes a España una mayor "transparencia" en sus cuentas públicas, después de que el gobierno anunciara el jueves pasado una revisión del déficit de 2011 -4 décimas más, hasta el 8,9%- por los gastos de algunas comunidades autónomas en manos del Partido Popular (PP) de Rajoy.

A pesar de que Rajoy aplicó al pie de la letra las recetas fondomonetaristas, el riesgo país sigue en máximos históricos, cerca de los 500 puntos (484), y la economía afronta un escenario de recesión, con una caída del Producto Interior Bruto del 0,3% en el segundo trimestre del año, según nuevos pronósticos del Ejecutivo.