Melbourne. Los dos principales partidos políticos de Australia buscaban cortejar a legisladores independientes el domingo, luego de que una elección no arrojó un ganador concluyente y dejó al país sin una mayoría clara en el parlamento por primera vez desde 1940.

El dólar australiano y las acciones posiblemente retrocedan cuando el lunes se reinicien las operaciones, dijeron analistas, con el recuento de votos amenazando con prolongarse durante días y tanto el oficialismo laborista como la oposición aparentemente incapaces de alcanzar la mayoría.

"La incertidumbre va a ser un verdadero desastre para los mercados financieros", dijo el economista de Commsec Craig James.

Escrutado el 78% de los votos, un parlamento sin mayoría absoluta parecía el resultado más posible, con dos posibles escenarios para un gobierno de minoría: una administración conservadora respaldada por los independientes rurales, o un gobierno laborista apoyado por uno o dos legisladores del Partido Verde.

El segundo escenario asusta a muchos inversores, y la primera ministra Julia Gillard indicó el domingo tras las primeras charlas con legisladores "verdes" e independientes que ella estaba abierta a discutir las políticas de este dispar grupo de diputados.

Gillard dijo que su Partido Laborista estaba en mejor posición de brindar un gobierno estable, destacando que el laborismo sacó más votos que los conservadores. "Pienso que es un factor crítico", expresó.

Quienquiera que finalmente termine conformado gobierno, Australia enfrenta una administración frágil que podría terminar cayendo en 12 meses, de acuerdo al ex jefe del Tesoro Peter Costello.

"Es muy posible con una situación inestable como esta que volvamos a tener elecciones en el término de un año", declaró el ex funcionario.

Los inversores preferirían un gobierno conservador por sobre uno laborista, dijo el jefe de estrategias de UBS David Cassidy, resaltando que el líder conservador Tony Abbott ha prometido desechar la propuesta laborista de aplicar un impuesto del 30% a las compañías mineras.

El líder "verde" Bob Brown se reunió con Gillard el domingo para conversaciones preliminares, aunque Brown dijo más tarde que no se había llegado a ningún acuerdo, no se discutieron políticas ni se hicieron demandas.

Brown declaró que no estaba listo para reunirse con Abbott: "Hemos demostrado repetidamente que somos muy responsables al trabajar con partidos más grandes para obtener buenos resultados en posiciones de equilibrio de poder".

Abbott hablará con la prensa más tarde el domingo.

Analistas electorales dicen que tanto los laboristas de Gillard como la oposición conservadora posiblemente no lleguen a obtener las bancas necesarias para formar gobierno por si solos, obligándolos a aliarse con cuatro legisladores independientes y uno "verde".