San Salvador. Luego de cinco años de gobierno de la ex guerrilla, este domingo El Salvador regresa a las urnas para respaldar a la actual grupo gobiernista o cambiar hacia la derecha. El horizonte, en todo caso, siguiendo a las encuestas, indican que habrá segunda vuelta.

El Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), en el poder desde el año 2009 con el triunfo de Mauricio Funes, se presenta a un nuevo período ahora con el ex comandante guerrillero y actual vicepresidente Salvador Sánchez Cerén, de 69 años, con una intensa promesa de programas sociales.

Su rival, Norman Quijano, alcalde de la capital de 67 años, propone una severa “mano dura” contra las pandillas, principal reclamo de la población, para devolver a la derechista Alianza Republicana Nacionalista (Arena) el poder, en el que estuvo ya dos décadas.

Sin embargo, por primera vez en la historia política de El Salvador, el sector de la derecha llega separada a las elecciones. Tras responsabilizarlo de la derrota del año 2009, Arena expulsó de sus filas al expresidente Antonio Saca, quien formó una agrupación aparte y se ubica en expectante tercer lugar.

La última encuesta de la Universidad Centroamericana (UCA) otorga cerca del 47% a Sánchez Cerén, un 33% a Quijano y un 15% a Saca, en tanto que otra de la Universidad Tecnológica les otorga 38%, 29% y 12%, respectivamente.