Sidney. Australia podría tener su primer gobierno de minoría en 70 años, un escenario temido por inversores, mientras que un sondeo en la víspera de la elección mostró que el gobernante partido Laborista está empatado con la oposición conservadora.

Con la votación prevista tan cerrada, el resultado podría no tener nada que ver con las políticas, sino simplemente con cuál de los líderes, la primera ministra Julia Gillard o el opositor Tony Abbott, es el preferido de los votantes.

La incertidumbre presionó el viernes al dólar australiano que cotizó a 0,8910 por dólar estadounidense al final de la tarde, con una baja del 0,85% frente al jueves. Por su parte, el índice referencial de acciones cayó 1%.

Un analista financiero previó una caída del 2 al 5% en el tipo de cambio si Australia tiene un gobierno minoritario.

El asistente del Tesoro Chris Bowen dijo que la elección estaba tan reñida que lo más probable era que surgiera un Parlamento sin mayoría, tanto con un nuevo gobierno laborista como con una victoria de la coalición conservadora.

"Está tan peleada que cualquiera de esas es posible", afirmó a Reuters en una entrevista telefónica después de que un sondeo de Newspoll mostró que los laboristas y la oposición estaban empatados con el 50%.

La última encuesta de los diarios Sydney Morning Herald y The Age le dieron una ventaja al partido gobernante.

"El resultado más probable es (...) una victoria laborista por un escaso margen", opinó el editor de política del Herald, Peter Hartcher, a la televisión australiana, revelando que un sondeo de Nielsen que será publicado el sábado reveló un apoyo del 52% para la laborista Gillard y uno del 48% para el opositor Abbott.

Sin un claro ganador, la formación del próximo gobierno dependerá de la incorporación de un grupo de legisladores independientes o Verdes, dejando en el limbo el nuevo impuesto a la minería propuesto por el laborismo y creando incertidumbre para los mercados.

"Debido al hecho de que alrededor del 40% del mercado australiano está en manos de inversores extranjeros, cualquier incertidumbre puede tener un impacto perjudicial sobre los mercados", dijo el economista de CommSec equities Savanth Sebastian a Reuters.

"Si se empieza a ver un Parlamento estancado o una victoria minoritaria, el dólar australiano seguramente quedará bajo presión, al igual que los mercados de acciones", agregó.

Hasta un estrecho triunfo de Gillard podría disminuir su poder para introducir el impuesto del 30% a la minería, uno de los pilares de su campaña, que debería pasar por un hostil Senado.