Río de Janeiro. Las elecciones presidenciales, legislativas y regionales del domingo en Brasil, en las que el voto es obligatorio para 142,8 millones de electores, exigen la movilización de 2,4 millones de jurados y funcionarios del sistema electoral para garantizar un escrutinio en tiempo récord.

Las elecciones en un país continental, el mayor de América Latina, con tres husos horarios y cerca de 200 millones de habitantes, tienen números de electores, candidatos, colegios electorales y recursos que impresionan por su magnitud, según las cifras divulgadas por las autoridades electorales.

Los electores de Brasil, en donde el voto es obligatorio para los mayores de 18 años y opcional para quien tiene 16 o 17 años, elegirán el domingo al presidente entre 11 candidatos y a los gobernadores de los 27 estados del país entre 166 aspirantes.

Igualmente renovarán la tercera parte del Senado (27 escaños) entre 172 candidatos y la totalidad de la Cámara de Diputados (513 curules) entre 6.172 aspirantes.

Los 32 partidos políticos formalmente registrados en Brasil igualmente postularon a 977 candidatos para integrar la Asamblea Legislativa del Distrito Federal y 14.871 aspirantes para renovar los legislativos regionales de los otros 26 estados del país.

Los electores podrán votar en cerca de 530.000 urnas electrónicas distribuidas en 450.000 colegios electorales de 5.570 municipios y cerca de 200 puestos de votación en el exterior.

"El proceso, totalmente informatizado, permite a la población brasileña saber en pocas horas los virtuales vencedores de las elecciones", según un comunicado del Tribunal Superior Electoral.

Tanto el sistema de votación como el de escrutinio es informatizado, lo que garantiza que los brasileños cuenten con resultados consolidados de las elecciones menos de cinco horas después del cierre de los colegios electorales.

Los resultados definitivos son divulgados menos de 24 horas después de las elecciones.

"Desde el 2000 Brasil ejecuta cada dos años una de las mayores elecciones electrónicas ya registradas en el mundo", según el tribunal, que comenzó a informatizar el sistema de votación y escrutinio en 1996, cuando unos 33 millones de electores lo usaron por primera vez.

Este año unos 23,8 millones de votantes, el 16,7% del total, usarán las nuevas urnas desarrolladas por el Tribunal Superior Electoral y que reconocen al votante por su huella dactilar, lo que aumenta la seguridad del voto.

De las 530.000 urnas, 72.000 ya cuentan con las tecnologías biométricas para identificar a los votantes en 762 ciudades en las que la huella dactilar de los electores ya fue registrada en el sistema.

Según las estadísticas del tribunal, el mayor colegio electoral de Brasil es Sao Paulo, el estado más poblado y rico del país con 31,9 millones de votantes (22,40% del total), seguido por Minas Gerais, con 15,2 millones (10,68%), Río de Janeiro, con 12,1 millones (8,50%) y Bahía, con 10,2 millones (7,13%).

Por género y edad, la mayoría de los electores son mujeres (74,5 millones frente a 68,2 millones de hombres) y de entre 25 y 34 años (33,3 millones)

Los electores de más de 70 años, cuyo voto no es obligatorio, suman 10,8 millones, y los de 16 y 17 años que se inscribieron para sufragar este año llegan a 1,6 millones.