Los mensajes de campaña de los candidatos presidenciales de Guatemala, Otto Pérez Molina, del Partido Patriota (PP), y Manuel Baldizón, de Libertad Democrática Renovada (Líder), han dado un giro en los últimos días en busca de atraer electores que les eran adversos.

Analistas coinciden en que ambos candidatos ofrecen ahora lo que su adversario utilizó como principal argumento de campaña en la primera fase electoral.

Pérez Molina habla ahora de becas para estudiantes y apoyo a personas de la tercera edad en sus comerciales, mientras que Baldizón sale en anuncios con la promesa de generar empleo.

Recién terminada la primera vuelta, los candidatos cambiaron su imagen y también coincidieron en el uso de corbatas celestes, siempre acompañadas de camisa blanca y trajes oscuros.

Buscan cambios. El politólogo Ronald Ochaeta asegura que ese cambio busca refrescar la imagen de los contendientes ante el electorado.

En el caso de Pérez Molina, el analista afirma que buscan asimilar los cambios experimentados por la imagen de Baldizón, quien aparece como alguien que se rodea de gente de diversos sectores.

Sobre la apuesta del candidato de Líder, Ochaeta remarca que este fue el primero en renovar su imagen para la segunda vuelta, e incorporó los mensajes exitosos de sus aliados políticos, como el discurso popular de Mario Estrada, ex candidato presidencial de la Unidad del Cambio Nacional y la oferta de generación de empleo de Juan Gutiérrez, exaspirante del Partido de Avanzada Nacional.

Javier Brolo, politólogo de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales, afirmó que en el discurso se evidencia la necesidad en ambos candidatos de llegar al votante para persuadirlo.

“La carencia de Pérez Molina radica en la poca emocionalidad que presenta al votante, mientras que para Baldizón su mayor debilidad es la poca seriedad con la que se presenta; por eso tratan de reforzar en esos aspectos”, indicó Brolo.

Faltan ideas. Cristhians Castillo, politólogo del Instituto de Análisis e Investigación de los Problemas Nacionales de la Universidad de San Carlos, afirmó que se observa una reducción en el número de propuestas.

“Existe un agotamiento por no tener planes de gobierno; vemos más un manejo mediático ante eso y el uso emotivo de los temas. Es por eso que las promesas se repiten”, manifestó Castillo.

También criticó a ambos partidos, pues dijo, violan la Ley Electoral porque ya rebasaron el techo de gasto de campaña de Q48 millones (casi US$6 millones) que el Tribunal Supremo Electoral fijó al inicio de la contienda.