Mientras las encuestas a nivel departamental auguran un triple empate técnico entre colorados, blancos y frenteamplistas, en las tres alcaldías del departamento fronterizo de Rivera se va conformando un panorama que pone al Partido Colorado de Uruguay (PC) entre la espada y la pared.

En las tres alcaldías de Rivera -Tranqueras, Minas de Corrales y Vichadero- el Partido Nacional tiene ventaja.

“Vichadero es tradicionalmente blanco porque está dentro del área de influencia de Melo, y ha votado con sus mismos porcentajes desde hace varias elecciones”, dijo el candidato nacionalista Fernando Araujo.

“En Corrales ya estuvimos por delante en octubre y ahora la perspectiva es mejor”, agregó Araujo.

En Tranqueras, más cercana a Rivera capital, el PC mejora sus chances pero también se encuentra con un Partido Nacional fuerte. De esta manera, se dibuja por un lado un escenario donde los colorados pueden llegar a perder la única intendencia que ganaron en su derrumbe municipal de mayo de 2005, y además corren el serio riesgo de no ganar ninguna alcaldía en su solitario bastión.

En octubre pasado, 72 mil personas votaron en Rivera y el PN obtuvo una pequeñísima victoria. Tuvo 26 mil votos, frente a los 25 mil del Frente Amplio (coalición a la que pertenece el presidente de Uruguay José Mujica) y los 20 mil del PC.

El candidato colorado y actual diputado Marne Osorio afirmó que en Rivera se producirá el efecto municipal, donde se cruzarán a su partido los electores que en las presidenciales votaron por el FA o el PN. “Acá no hay votos a un partido, sino que los votos son al candidato”, dijo Osorio a Observa.

Osorio basa su estrategia en ser el continuador de la gestión de ocho años del actual senador Tabaré Viera. “Tabaré fue el primer intendente reelecto en la historia de Rivera. Marne es el candidato de Tabaré. Es la continuidad de un proceso”, dijo Osorio hablando de sí mismo en tercera persona. Fue director de Higiene y Medio ambiente desde 2000 a 2009, en las dos administraciones de Viera.

En un campo de batalla tan reñido, será definitorio el voto de los entre 8 y 10 mil habilitados que cruzarán la calle desde Santana do Livramento en la contienda del domingo que viene. “En su mayoría son ciudadanos que no están muy informados de la realidad política departamental, pero valoran la buena gestión colorada”, afirmó Osorio.

Para el PC, la gloria está a un paso del abismo. El dictamen de las urnas en seis días dirá cuál es el destino de esa colectividad en Rivera.