El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, y el partido que ocupaba el gobierno, AKP (Justicia y Desarrollo), no han conseguido consolidar su predominio en Turquía. Por consiguiente, Erdogan no podrá introducir el sistema presidencialista que ya había planeado, sino que tendrá que esforzarse para encontrar un consenso democrático en cuanto a la estabilización de la política interior. Su sucesor como jefe del partido y del gobierno, Ahmet Davutoglu, y el AKP tienen que aceptar que su mandato de trece años con mayoría absoluta se acabó.

El partido conservador de tendencia islamodemócrata es considerado como perdedor indiscutido en las elecciones parlamentarias. Su proporción de votos bajó 9% en comparación con las elecciones en 2011, teniendo actualmente un nivel de un poco más de 40%. Por eso ya no ocupará 327 de 550 escaños, sino solamente 258. ¿Pero cuáles de los otros tres partidos ganadores podrían ser considerados para una coalición con más de 276 escaños?

¿Con quién formar una coalición? Aproximadamente con 25% de los votos y unos 132 escaños, el Partido Republicano del Pueblo (CHP, por sus siglas en turco) ha mantenido el nivel de votación de hace cuatro años. Bajo la dirección de Kemal Kilicdaroglu, el CHP podría entrar en una gran coalición como la que gobierna actualmente en Alemania. Pero las heridas de una campaña marcada por ofensas, mentiras y difamaciones aún están frescas. Tanto el AKP como el CHP temen una pérdida de imagen ante la posibilidad de una gran coalición en Turquía.

Devlet Bahceli, líder del Partido de Acción Nacionalista (MHP, por sus siglas en turco) de extrema derecha anunció en la misma noche de las elecciones que en ningún caso formará una coalición con el AKP. Bahceli exigió a Erdogan despedirse de la presidencia y conformarse ser un representante neutral de la república. Durante su discurso en la central del MHP, se mostró orgulloso de la proporción de votos alcanzados por su partido: 16%, comparado con 3% en 2011.

Un partido no solamente para los kurdos. El Partido Democrático del Pueblo (HDP, por sus siglas en turco) ha entrado por primera vez en el Parlamento. Con un trece por ciento de los votos pudo superar la barrera del 10% y así impidió que Erdogan siguiese con su hegemonía autocrática. Sin embargo, hasta ahora ninguno de los tres otros partidos se ha manifestado a favor de un pacto con el HDP por causa del abismo entre turcos y kurdos. Las diferencias se originan en la guerra de la organización Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK) contra el Estado turco desde 1984. El conflicto costó la vida a 40.000 personas.

En las próximas semanas, el AKP tendrá que decidirse y elegir su socio de coalición entre estos tres partidos de la oposición. Si no lo consigue, y los otros tres partidos ganadores tampoco logran ninguna coalición entre ellos, habrá un gobierno de minoría del AKP y luego, en otoño, reelecciones.