Ciudad de Guatemala. Los guatemaltecos entraron a la recta final de las elecciones del 11 de septiembre, marcadas por el rechazo judicial a la candidatura de la ex primera dama Sandra Torres, millonarios gastos de campaña con fondos de origen dudoso y falta de propuestas claras para combatir violencia y pobreza.

Con la socialdemócrata Torres limitada a hacer campaña en favor de los candidatos a diputados y alcaldes del oficialismo, el general derechista Otto Pérez, del Partido Patriota y que lleva como lema de campaña "Mano Dura", parecía encaminarse a una victoria sin mayores sobresaltos.

Pérez, acusado de violaciones a los derechos humanos y quien estuvo especializado en inteligencia y contrainsurgencia, llevaba al menos 20 puntos de ventaja sobre Torres antes del fallo que dejó fuera de carrera a la aspirante oficialista. La Corte de Constitucionalidad, en un fallo histórico la noche del lunes, confirmó que Torres, pese a que se divorció hace cuatro meses, no podía ser candidata, en base al artículo 186 de la Constitución que prohíbe a la cónyuge del presidente de turno aspirar a la primera magistratura.

Esta decisión dejó por primera vez al partido gobernante sin un candidato para relevarlo, aunque ningún partido había podido repetir mandato consecutivo desde el inicio de esta era democrática en 1986.

La situación es un duro golpe para la socialdemocracia porque abandonará el poder apenas después de cuatro años y luego de haber pugnado por llegar al poder más de medio siglo, desde el derrocamiento, con apoyo de Estados Unidos, del izquierdista Jacobo Arbenz (1951-1954).

"Están prostituyendo la política. La gente vota por la cancioncita, por la imagen, por las vallas (publicitarias). Desde 1985 esta campaña es la más vacía de contenido. No hay un partido que diga, desde su punto de vista ideológico, qué rumbo le puede dar al país y, lo más importante, cómo". Óscar Vázquez, director de Acción Ciudadana, capítulo local de Transparencia Internacional.

Dos rechazos. Aunque los tribunales ya solventaron el caso de la ex Primera Dama, aun está pendiente de resolver el del pastor evangélico Harold Caballeros.

El Tribunal Supremo Electoral también rechazó la inscripción de Caballeros debido a que el mismo artículo constitucional prohíbe la postulación de ministros de culto. El dirigente de la coalición Viva-EG fue fundador de una iglesia evangélica a la que, según las autoridades electorales, sigue perteneciendo.

Aunado a la polémica legal, los analistas coinciden en calificar la campaña electoral como carente de propuestas concretas y claras para combatir los problemas endémicos de este país, como la pobreza, desnutrición de niños y la inclemente violencia.

Guatemala soporta una de las mayores tasas de violencia del mundo -48 asesinatos anuales cada cien mil habitantes, superiores incluso a las de zonas de guerra- y la pobreza azota a más de la mitad de la población, aunada a la desnutrición crónica de un millón de niños menores de cinco años.

En tanto, los indígenas que representan el 42% de la población siguen sufriendo discriminación, marginación y exclusión de los servicios básicos públicos como salud, educación y vivienda.

Además, el presidente Colom afirma que el narcotráfico es responsable del 42% de los crímenes que se cometen en Guatemala, donde hubo 6.000 asesinatos en 2010, uno de los índices más altos de Latinoamérica.

Elevado gasto. Pese a ello, el gasto en la campaña, cuyos fondos son de origen poco claros, supera los 5 dólares por habitante, casi el doble que en Estados Unidos, afirmó a la AFP el director de Acción Ciudadana, capítulo local de Transparencia Internacional, Óscar Vázquez.

"Están prostituyendo la política. La gente vota por la cancioncita, por la imagen, por las vallas (publicitarias). Desde 1985 esta campaña es la más vacía de contenido. No hay un partido que diga, desde su punto de vista ideológico, qué rumbo le puede dar al país y, lo más importante, cómo", afirma Vázquez.

Las cifras de Acción Ciudadana muestran que los partidos violan impunemente los límites de gasto de campaña, ya de por sí bastante elevado, de US$6,8 millones por agrupación. Al 15 de julio el derechista Partido Patriota ya había excedido en 20% el tope de toda la campaña al gastar US$8 millones.

Asesinan a asesor del partido de Otto Pérez. Un asesor del Partido Patriota (PP), del general Otto Pérez, y su hijo fueron asesinados a balazos ayer en un sector de la periferia oeste de la capital de Guatemala.

Las víctimas fueron identificadas como Édgar Guillermo Chocquiej, de 55 años, y su hijo Édgar Augusto, de 18, cuyos cuerpos estaban en el interior de un vehículo con heridas de arma de fuego, informó Sergio Vásquez, un portavoz de Bomberos Voluntarios de Guatemala.

Las autoridades desconocían de momento cuántas personas ejecutaron los crímenes.

Vásquez dijo que familiares informaron que el padre era asesor del PP, colectivo que se perfila con Pérez como el favorito para ganar las elecciones generales el próximo 11 de setiembre. Chocquiej, además, fue candidato a alcalde por el municipio San Pedro Sacatepéquez (oeste) en las elecciones de 2007.

Vásquez sostuvo que al momento del ataque, las víctimas se dirigían hacia la estatal Universidad de San Carlos, donde el hijo cursaba la carrera de Medicina y su padre era catedrático. "Según familiares de las víctimas, el padre ya había recibido amenazas de muerte, pero no aportaron más detalles", agregó el informante.